Andrea Jaque
En conversación con Manuel González, presidente de la Junta de Vecinos de Selva Oscura, se
destacó que en ediciones anteriores la convocatoria ha sido masiva, reflejo del entusiasmo y la
identidad que este festival despierta en la comunidad. “La fiesta está pensada principalmente
para las familias que también buscan recaudar fondos y que además permiten fortalecer
nuestras actividades”, señaló.
La oferta gastronómica promete sorprender: una amplia variedad de empanadas que van más
allá de lo tradicional, todas a precios accesibles, acompañadas de platos típicos, jugos
naturales y artesanías locales. Los más pequeños también tendrán su espacio con juegos
infantiles, mientras que el escenario principal se llenará de música ranchera, folclor y tributos a
grandes artistas, en un espectáculo artístico de primer nivel.
La organización ha manifestado su compromiso con la seguridad, manteniéndose atenta a las
condiciones de alerta por incendios. En caso de suspensión, se informará oportunamente a
través de medios de comunicación y redes sociales, reprogramando la actividad.
Este festival es más que una feria gastronómica: es un encuentro que celebra las costumbres,
la creatividad culinaria y el cariño de la gente de Selva Oscura. La invitación está hecha: este
24 de enero, la comunidad se reúne nuevamente para compartir, disfrutar y mantener viva una
tradición que crece año a año.

