El cabo primero de la institución, fue detenido durante la jornada de este viernes y quedó sujeto a la medida cautelar de prisión preventiva, decretada por el Juzgado de Garantía de Lautaro. Su pareja también fue arrestada en el procedimiento, aunque el tribunal dispuso para ella arresto domiciliario total y arraigo nacional, resolución que podría ser apelada por el Ministerio Público.
De acuerdo con lo expuesto por el fiscal de Lautaro, Miguel Ángel Velásquez, se logró establecer que el funcionario ingresaba al recinto penitenciario teléfonos y drogas “previo pago de sumas que iban entre los 250 mil a 500 mil pesos”. Además, se precisó que algunos de los celulares eran revendidos al interior del penal por montos cercanos a los 500 mil pesos.
“El juez de Garantía sólo decretó la prisión preventiva del funcionario de Gendarmería. Respecto de su cónyuge, decretó arresto domiciliario total y arraigo nacional. Sobre dicha última resolución, estamos analizando la eventual apelación”, señaló el persecutor.
El caso ha generado preocupación en la región, dado que el imputado habría incumplido de manera grave sus labores de vigilancia y protección penitenciaria, facilitando el ingreso de elementos prohibidos al recinto carcelario.

