Andrea Jaque
La actividad marcó el término de un ciclo de aprendizaje en torno al llamado deporte ciencia, disciplina que, más allá de su carácter competitivo, se ha convertido en una herramienta pedagógica y formativa de gran valor. Durante la jornada se destacó que el ajedrez favorece el desarrollo del pensamiento lógico-matemático, la concentración y la toma de decisiones, habilidades que resultan esenciales para enfrentar distintos ámbitos de la vida cotidiana.
En palabras de los organizadores, el propósito de este taller fue abrir espacios de reflexión y aprendizaje dentro del CET, considerando que los participantes se encuentran privados de libertad. En este contexto, el ajedrez se proyecta como un recurso que invita a pensar antes de actuar, a fortalecer la capacidad de análisis y a cultivar la paciencia, cualidades que pueden contribuir a una mejor reinserción social y personal.
La ceremonia de cierre no sólo simbolizó el término de una actividad, sino también la consolidación de un esfuerzo institucional por generar instancias que promuevan el crecimiento personal y la construcción de herramientas útiles para los desafíos futuros de quienes participaron en el taller.

