Andrea Jaque
La actividad contó con la presencia de alumnos, profesores, invitados especiales y el director del establecimiento, Iván Agüero, quienes fueron testigos de una experiencia única: acercarse al continente blanco a través de la voz de uno de sus más apasionados divulgadores.
Barticevic, quien ha dedicado gran parte de su trayectoria a acercar la ciencia antártica a niños, niñas y jóvenes, compartió sus vivencias en uno de los territorios más fascinantes del planeta. Con la autoridad que le otorga haber sido jefe de una base científica en la Antártica, explicó la relevancia del Tratado Antártico, firmado en 1959, que convirtió este vasto territorio en un espacio de paz y ciencia.
Durante su exposición, subrayó que la verdadera influencia de Chile en este foro internacional depende de su capacidad científica: “Para ser influyente en la Antártica hay que hacer ciencia. Sólo así podemos participar en las decisiones sobre el futuro de este territorio y enfrentar desafíos como el cambio climático”.
El investigador destacó valores esenciales que emergen en el continente helado: cooperación, respeto por la naturaleza, responsabilidad y trabajo en equipo. La Antártica es mucho más que hielo, es un laboratorio natural donde se desentraña el pasado, se comprende el presente y se proyecta el futuro.
La jornada permitió a los estudiantes reflexionar sobre el rol de la ciencia en la construcción de un pensamiento crítico y en la defensa del medioambiente. La Antártica nos enseña que todos podemos contribuir a proteger nuestro planeta, dejando en claro que el conocimiento es la herramienta más poderosa para que Chile siga siendo un actor relevante en el escenario internacional.
Con esta actividad, el Colegio Reino de Suecia reafirma su compromiso con la formación integral de sus estudiantes, acercándolos a temáticas globales que inspiran y desafían a las nuevas generaciones.


