Diego Palacios Aedo
La madrugada del jueves 11 de abril de 2019 marcó un antes y un después para el comercio de Victoria. Un incendio destruyó el Mercado Municipal, dejando atrás décadas de historia y afectando a decenas de comerciantes que desarrollaban sus actividades en el recinto. En cuestión de horas, uno de los espacios tradicionales de abastecimiento de la comuna desapareció, obligando a sus locatarios a buscar alternativas para continuar trabajando.
Desde entonces, algunos comerciantes han logrado mantener sus negocios en los alrededores del antiguo mercado, mediante instalaciones provisorias. Sin embargo, la reconstrucción del edificio sigue pendiente.
Eliset Albornoz Soto, presidenta de la Sociedad Mercado Victoria S.A., explica que desde el incendio los comerciantes han trabajado junto a la Municipalidad de Victoria para impulsar un proyecto que permita recuperar el recinto. Para ello, la sociedad puso a disposición el terreno y ha participado en las gestiones necesarias para avanzar en la iniciativa.
Hojarasca de trámites
Uno de los principales obstáculos ha sido obtener las autorizaciones y recursos. Según Eliset, atravesaron largas etapas administrativas y un exigente trabajo previo, pues la antigua infraestructura carecía de planos y no se ajustaba a los estándares actuales. “El edificio no cumplía la norma. Había que cambiarlo con incendio o sin incendio; había que irse ajustando a la normativa actual”, señala.
Actualmente, la iniciativa depende de la aprobación y asignación de recursos del Gobierno Regional. En abril de 2024, la Municipalidad de Victoria formalizó la solicitud al GORE de La Araucanía para evaluar y postular el proyecto de diseño del nuevo mercado al Sistema Nacional de Inversiones. Pese a las gestiones, aún no hay fecha para iniciar las obras.
La falta de plazos genera preocupación. Eliset advierte que los cambios de autoridades pueden repercutir en la continuidad de las gestiones. A esto se suma la necesidad de actualizar la situación administrativa de la sociedad: de los 26 socios activos en 2019, actualmente quedan 19 tras fallecimientos, ventas o traspasos de acciones. “Muchos esperaron varios años y, al no ver avance, se les acerca la vejez”, expresa la dirigente.
El renacer de un ícono
Pese a las dificultades, la propuesta busca recuperar el mercado con una infraestructura renovada y adaptada a comerciantes y vecinos. El diseño busca aumentar la escala del recinto: frente a los 1.625 m² originales, el nuevo proyecto contempla 2.232,1 m² interiores y 1.057 m² exteriores, sumando 3.289,1 m² de intervención.
La planificación contempla diversificar la oferta comercial. Además de rubros tradicionales ligados a venta de víveres, se proyecta incorporar un espacio para productos artesanales. Así, se busca que el mercado no sea solo un lugar de abastecimiento, sino también un espacio que fortalezca la identidad de Victoria y atraiga visitantes.
Para Eliset, el recinto impulsará la economía local: “Este proyecto es importante para Victoria porque impulsaría nuestro comercio y el turismo en general”, destaca, buscando beneficiar tanto a los vecinos como a quienes visiten la comuna.
Sin embargo, la ejecución del proyecto también implicará cambios para los comerciantes que hoy trabajan en los alrededores. Según la dirigente, las instalaciones actuales son provisorias y deberán demolerse cuando comiencen las obras, por lo que será necesario reubicar los negocios durante la reconstrucción.
El horizonte distante
Sobre los plazos, Eliset señala que, según lo informado por el gobernador, la reconstrucción tardaría al menos cinco años más, aunque sin una fecha oficial de entrega debido a las etapas de aprobación y financiamiento pendientes. Respecto a la inversión, se estima un costo cercano a los $7.000 millones, aún por confirmar oficialmente.
La reconstrucción del Mercado de Victoria representa más que recuperar un edificio: significa devolver a la comuna un espacio de encuentro, abastecimiento y actividad económica. “Queremos que sea un espacio para productos locales que identifiquen a Victoria y que la gente que va de paso a la cordillera tenga un lugar donde llegar”, expresa la dirigente.
En la esquina de las calles 21 de Mayo y Sotomayor permanece la memoria de un recinto que formó parte de la vida cotidiana de generaciones de victorienses. Su reconstrucción es una oportunidad para recuperar ese patrimonio, aunque su concreción dependerá de que las gestiones pendientes se traduzcan finalmente en obras.

