Andrea Jaque
Organizados por la Sociedad Chilena de Autores e Intérpretes Musicales (SCD), los Premios Pulsar son el principal galardón de la música chilena y cada año distinguen el trabajo de artistas, compositores, intérpretes y profesionales de la industria, visibilizando la diversidad y calidad de la creación musical en el país.
En una categoría que reunió a destacados nombres de la escena nacional, entre ellos Javier Barría, Nicolás Roa Cossio, SuperSerius y Vinco, Francisco Victoria se impuso gracias a una trayectoria marcada por la versatilidad, la innovación y un sello artístico que ha influido en el sonido de la nueva generación.
Nacido en Victoria, su interés por la música se gestó desde la infancia, influenciado por su madre y su abuela, ambas profesoras de música. A los 18 años se trasladó a Santiago, donde conoció al reconocido músico y productor Alex Anwandter, figura clave en su desarrollo artístico. En 2017 lanzó su primer sencillo, Marinos, y un año más tarde presentó su álbum debut Prenda, que lo posicionó como una de las voces emergentes más interesantes de la escena chilena.
Desde entonces ha consolidado su carrera con tres álbumes de estudio, siendo el más reciente La Necesidad. Además, ha trabajado junto a artistas como Francisca Valenzuela, Princesa Alba, Gianluca, Benjamín Walker y Yorka, y se ha presentado en escenarios de gran relevancia como Lollapalooza Chile y Lollapalooza Argentina.
Su talento ha sido reconocido con nominaciones a los Premios Índigo, Premios Pulsar y los Latin Grammy Awards. En 2018 obtuvo el Premio Índigo Altafonte a la Creatividad Musical gracias a la canción Prenda.
Con este nuevo galardón, Francisco Victoria reafirma su lugar como uno de los productores más influyentes de la música chilena contemporánea, llevando el nombre de su comuna natal a los principales escenarios y consolidando un aporte decisivo al desarrollo de la producción musical nacional.

