Diego Palacios Aedo
El domingo pasado fue una jornada inolvidable para el conjunto victoriense, que superó todos los obstáculos para coronarse campeón regional tras vencer como visita por 2-1 a Nueva Imperial en el partido de vuelta.
Derrotando en su camino a grandes favoritos como Lautaro y Temuco, los jóvenes talentos no solo trajeron la copa a su comuna, sino que cinco de sus integrantes darán el salto al profesionalismo en Deportes Concepción. Dos de ellos son Zoe Orellana y Cristofer Elgueta.
El gol que selló la victoria fue una muestra de compañerismo y superación. Cristofer ingresó lesionado y conectó un centro de Zoe, quien relata la jugada: “Escuché que alguien gritó mi nombre. Y yo sin mirar, se la tiré de memoria justo al pie y gol“.
Cristofer anotó justo antes de la línea, desmoronando las esperanzas del rival. El delantero ya presentía que esa sería su tarde: “Yo le dije al profe que confiara en mí, porque había soñado que me iba a hacer un gol en la final”.
Una amistad forjada en la cancha
La conexión entre ambos no es casualidad; se conocen desde los seis años, compartiendo su pasión por el balón desde la infancia. Zoe —estudiante de 4° Medio del Instituto Victoria— lleva el fútbol en la sangre desde los cinco años, y Cristofer —de 3° Medio del Liceo B-10— siempre ha destacado por su garra en el campo.
Durante este torneo, ambos lideraron al equipo turnándose la jineta de capitán de local y de visita. Sobre el peso de este rol, Cristofer reflexiona: “Siempre tienes que darle la cara a tus compañeros… Cuando no creen en ellos mismos, uno tiene que darles aliento. Un gol en contra para nosotros no era nada, era más motivación de ir a ganar el partido”.
El salto al profesionalismo
Su excelente desempeño no pasó desapercibido. Este martes ambos viajaron al Biobío a las 7:00 de la mañana junto a otros tres compañeros de la selección, Ignacio Jeldres, Vicente Montecinos y Matías Schifferli para unirse a las filas de Deportes Concepción.
Aunque alejarse de sus familias tiene un alto costo emocional, lo asumen con madurez. “Dejar a mi familia es fuerte… los voy a extrañar a todos. Pero es por un sueño y un objetivo que tengo y tengo que salir adelante”, asegura Zoe. Cristofer comparte la convicción: “Me pongo a pensar por dejar a mi mamá, que siempre está conmigo… Pero estoy haciendo esto para hacer que mejore la vida y hacer lo que me gusta”.
La mira puesta en el Nacional Juvenil
Victoria ya aseguró su ansiada clasificación al Campeonato Nacional, pero el paso al profesionalismo podría alejarlos de este torneo. Zoe enfatiza el deseo de representar a su comuna: “Queremos jugar el nacional e ir con todo, no a participar, sino a ganarlo… queremos hablar con los profes de allá de Conce porque queremos representar bien la ciudad”.
Detrás de este triunfo hay un respaldo incondicional de los profesores Miguel Saravia y Ricardo Fernández, y de una fiel hinchada. Al momento de las despedidas, ambos jugadores enviaron sus más profundos agradecimientos:
Cristofer: “Agradecer a mi familia y a Dios, que siempre está conmigo… a mis profes que siempre confiaron en mí, y al captador de Conce por darme una oportunidad bonita”.
Zoe: “Quiero agradecer a mi mamá, a mi papá Omar, a mi abuela Yolanda… a mis amigos. Y también darle gracias a Dios, porque gracias a Él me están pasando estas cosas”.


