Andrea Jaque
Tras un empate 2-2 en el tiempo reglamentario, idéntico al marcador del partido de ida en el Estadio Municipal de Victoria, la definición se trasladó a la tanda de penales, donde los jóvenes de la Asociación Mariluán mostraron temple y precisión, cerrando la serie con un 5-3.
La alegría del triunfo no se quedó sólo en la cancha. Al regresar a la comuna, los jugadores se dirigieron al centro de la ciudad, donde su entusiasmo se hizo notar en la plaza Balmaceda de Victoria. Allí, en medio del atardecer, la emoción del equipo contagió a quienes se desplazaban por el lugar, llamando la atención de los transeúntes y dejando en el aire un ambiente festivo y de orgullo compartido.
El trabajo de los directores técnicos Luis Fernández y Miguel Sarabia ha sido clave en este proceso, consolidando un equipo que combina disciplina, esfuerzo y pasión por representar a su comuna. Ahora, la escuadra se prepara para enfrentar a Nueva Imperial, que superó a Carahue en la otra semifinal.
La expectativa es alta: se anticipa que los próximos encuentros convocarán a gran parte de la comunidad, que buscará alentar a sus jugadores en esta instancia decisiva. La final no sólo representa un desafío deportivo, sino también un motivo de orgullo colectivo y esperanza en el talento de los jóvenes futbolistas.


