David Lagos
La iniciativa, denominada “Te comparto mi experiencia, la escuela mi
escudo”, estuvo dirigida a estudiantes de 7° y 8° básico, de entre 13 y 15
años, y fue encabezada por el establecimiento junto a profesionales vinculados
al área de prevención.
El profesor y magíster en Sociología Oscar Benavides, expositor del taller,
destacó la importancia de intervenir tempranamente, considerando que
diversos factores asociados a las conductas delictivas pueden manifestarse
durante la adolescencia. También advirtió sobre los riesgos que representa el
crimen organizado, especialmente frente a posibles estrategias de captación de
niños y jóvenes.
Durante la jornada se entregaron herramientas de autocuidado y orientación
para reconocer situaciones de riesgo, promoviendo la educación como un
factor protector y fortaleciendo la reflexión sobre las consecuencias del
consumo de sustancias y de las conductas delictivas.
Uno de los principales componentes de la actividad fue el testimonio de
residentes del Centro Terapéutico SUYAI de Victoria, quienes compartieron
con los estudiantes sus experiencias con el consumo de alcohol y drogas y sus
actuales procesos de rehabilitación. Sus relatos permitieron acercar a los
jóvenes a las consecuencias reales del consumo problemático y a las
dificultades que implica reconstruir un proyecto de vida.
La experiencia plantea que la prevención del delito no debe comenzar cuando
este ya ocurrió, sino mucho antes: fortaleciendo el vínculo de los jóvenes con
la educación, generando espacios de diálogo y entregándoles herramientas que
les permitan tomar decisiones responsables y alejarse de situaciones de riesgo.

