Andrea Jaque
Bajo la dirección del profesor Camilo Mellado Azócar, músico y docente oriundo de
Traiguén, el electivo de danza polinésica se ha convertido en un espacio de aprendizaje
profundo, donde el folclore se proyecta con autenticidad y compromiso.
La iniciativa nació desde los propios estudiantes, quienes al comenzar el año escolar
eligieron entre diversas temáticas complementarias a su formación académica. La danza
Rapa Nui fue la elegida y desde entonces, cada ensayo ha sido una celebración de la
cultura, con música en vivo, coreografías cuidadas y una energía que trasciende al aula.
Camilo Mellado, formado en la Universidad de Concepción, no pertenece al pueblo Rapa
Nui, pero su respeto por la cultura lo impulsa a transmitirla con fidelidad y sensibilidad.
“No se trata sólo de enseñar música”, nos comenta, “sino también de cultivar valores”.
Catalina Luchsinger, estudiante e integrante del electivo, destaca cómo esta experiencia
ha despertado en ella y sus compañeros un genuino interés por investigar y comprender
la riqueza de la cultura de la Isla. “Ha sido un proceso de evolución, de descubrimiento.
No solo bailamos, proyectamos una historia”, señala con entusiasmo.

El vestuario, cuidadosamente diseñado para reflejar los trajes tradicionales, es otro
testimonio del compromiso del grupo. Familias, docentes y estudiantes han tejido juntos
este proyecto, fortaleciendo un espíritu de comunidad que honra el pasado y proyecta el
presente con orgullo.

Este martes, en la muestra folclórica de la comuna, el colegio Santa Cruz de Victoria
presentará un cuadro pulcro y energético, fruto de meses de trabajo colectivo. Será una
invitación a reconocer el esfuerzo de quienes aprenden haciendo, investigando y creando
juntos, demostrando que cuando hay compromiso, el aula se transforma en escenario de
identidad y encuentro.

