El estero Loncopira se desbordó e inundó cinco viviendas en Villa Centenario, mientras que otro canal cercano a la población Manuel Rodríguez afectó principalmente a la calle Nuevo Oriente, donde el agua alcanzó más de un metro de altura dentro de las viviendas y escurrió hasta la ruta internacional CH-181. En ese sector, se contabilizaron 15 viviendas dañadas.
El Cuerpo de Bomberos de Curacautín debió desplegar todas sus unidades para enfrentar la emergencia, apoyados por brigadas municipales y maquinaria pesada. En paralelo, se registró el desborde del estero Manzano Ko, que afectó una vivienda en la intersección de Calama con Chorrillos.
Las intensas lluvias arrastraron sedimentos y obstruyeron ductos de evacuación de aguas lluvia, lo que agravó la situación en distintos puntos de la comuna. Retroexcavadoras municipales trabajaron en la limpieza de sectores críticos para restablecer el flujo de las aguas y mitigar el impacto en las viviendas afectadas.
La emergencia dejó en evidencia la vulnerabilidad de las zonas urbanas frente a fenómenos climáticos extremos, que en pocas horas pueden provocar serios daños en la infraestructura y en la vida cotidiana de los vecinos.

