Mientras gran parte del país celebra las Fiestas Patrias, más de mil hombres y mujeres de las Fuerzas Armadas continúan desplegados en la Macrozona Sur. Unos inician sus patrullajes antes del amanecer; otros permanecen en bases adelantadas; y las tripulaciones aéreas mantienen la vigilancia y la capacidad de respuesta en los sectores más apartados. Septiembre, Mes de la Patria, también es el mes en que Chile rinde homenaje a las Glorias del Ejército, una tradición reconocida oficialmente desde 1915. Esa historia continúa escribiéndose a través del servicio de quienes cumplen su deber lejos de sus hogares. En la Macrozona Sur, ese compromiso se traduce en tres tareas: llegar oportunamente, actuar de manera coordinada y mantener una presencia permanente.

Llegar oportunamente
El área de responsabilidad de la Jefatura de la Defensa Nacional comprende las provincias de Arauco, Biobío, Malleco y Cautín: 53 comunas distribuidas en más de 50.000 kilómetros cuadrados, desde ciudades y localidades rurales hasta zonas cordilleranas y sectores de difícil acceso. Esta extensión exige llegar adonde se requiere y hacerlo a tiempo.

El despliegue dispone de más de 150 vehículos motorizados y blindados, capacidades aéreas y una red de bases militares adelantadas. En los últimos nueve meses, los medios terrestres han recorrido cerca de un millón de kilómetros y se han programado unas 624 horas de vuelo. Estas cifras representan patrullas que alcanzan localidades apartadas, traslados aéreos de personal y respuestas oportunas a los requerimientos policiales.

Actuar de manera coordinada
El Decreto Supremo N.º 81 de 2026, publicado el 25 de mayo, dispuso que, a partir del 20 de junio, el Ejército asumiera el mando de la Jefatura de la Defensa Nacional en toda la Macrozona Sur. De esta manera, una sola autoridad pasó a conducir las capacidades militares desplegadas en la Región de La Araucanía y en las provincias de Arauco y Biobío.

El mando unificado permite compartir información, establecer prioridades y responder oportunamente a los requerimientos policiales. A la fecha, la Jefatura ha brindado cerca de 180 apoyos, integrando capacidades del Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea con las de Carabineros de Chile, la Policía de Investigaciones y, cuando corresponde, el Ministerio Público. Este esfuerzo busca contribuir a la protección de las personas, al libre tránsito y al desarrollo normal de las actividades de la comunidad.

Mantener una presencia permanente
Más de mil efectivos cumplen tareas relacionadas con el Estado de Excepción y cerca de 800 pertenecen al Ejército. Debido a los relevos mensuales, más de 7.200 hombres y mujeres de la institución han integrado este despliegue de forma sucesiva en los últimos 9 meses. Su labor se mantiene las veinticuatro horas mediante patrullajes terrestres y aéreos, bases adelantadas, puestos de control, apoyos a las policías y coordinaciones con las autoridades locales.
Detrás de cada patrullaje y de cada misión hay un esfuerzo humano que muchas veces permanece fuera de la mirada pública. Hombres y mujeres, militares y civiles, trabajan de manera coordinada para dirigir las operaciones, recorrer caminos complejos, afrontar condiciones meteorológicas exigentes y sostener extensas jornadas de servicio.
Esta labor reúne experiencia, liderazgo y conocimientos técnicos en áreas como la sanidad, las comunicaciones, el transporte, el mantenimiento y el apoyo logístico. Gracias a este esfuerzo conjunto, los vehículos se mantienen disponibles, las aeronaves pueden despegar, las comunicaciones permanecen activas y cada unidad cuenta con el respaldo necesario para cumplir su tarea y regresar de manera segura. También están sus familias. Desde la distancia, acompañan cada periodo de despliegue, sostienen la vocación de servicio de uno de sus integrantes y asumen las ausencias, la incertidumbre y los sacrificios propios de la vida militar. Su apoyo silencioso también forma parte de esta misión.

El reconocimiento de una tarea compartida
En el Mes del Ejército, nuestro primer reconocimiento se dirige a los oficiales, suboficiales, soldados y empleados civiles del Ejército de Chile que sirven diariamente en la Macrozona Sur. Su disciplina, profesionalismo y vocación de servicio permiten mantener una presencia permanente en una de las zonas más extensas y geográficamente diversas del país.
Este reconocimiento alcanza a todos quienes forman parte de este esfuerzo. El Ejército, la Armada, la Fuerza Aérea, Carabineros de Chile y la Policía de Investigaciones trabajan como un solo equipo, aportando sus capacidades y experiencia en sus respectivas competencias. La coordinación permanente y la confianza entre sus integrantes permiten responder de manera conjunta y oportuna a las necesidades de seguridad de la Macrozona Sur.

Reconocemos también la labor de los delegados presidenciales regionales y provinciales, de los gobernadores regionales y de los alcaldes, así como la del Ministerio Público, de los servicios públicos y de los equipos municipales. Este reconocimiento se extiende al sector privado y a las organizaciones de la sociedad civil, cuya colaboración contribuye a coordinar esfuerzos y responder a las necesidades de las comunidades. Su conocimiento de las comunidades y su disposición para coordinar soluciones son fundamentales para orientar los esfuerzos y acercar la acción del Estado a las necesidades de las personas.
Ninguna institución puede enfrentar por sí sola todos los desafíos de la Macrozona Sur. La seguridad exige coordinación, confianza y responsabilidades compartidas. Por ello, cada patrullaje, cada vuelo y cada apoyo policial representan también el trabajo de muchas personas e instituciones que actúan con un propósito común.

Las Glorias del Ejército recuerdan nuestro pasado, pero también se construyen en el presente: en cada hombre y mujer, militar o civil, que cumple su deber con entrega y profesionalismo, y en cada familia que acompaña este servicio desde la distancia y espera su regreso. A todos quienes forman parte de este esfuerzo, nuestro reconocimiento y gratitud.
A la comunidad le reiteramos nuestro compromiso de llegar oportunamente, actuar de manera coordinada y mantener una presencia permanente.
Presencia real, compromiso permanente. En cualquier momento, en cualquier lugar.
Departamento de Comunicaciones
Jefatura de la Defensa Nacional de la Macrozona Sur

