Neimar Claret Andrade
Luego de sufrir incontables años con los incendios forestales intencionales que se registran durante la época estival, los gremios de la madera Asociación Chilena de Biomasa, Asociación de Contratista Forestales, Asociación de Propietarios de Bosque Nativo, Colegio de Ingenieros Forestales, Corporación Chilena de la Madera, Pequeños y Medianos Industriales de la Madera y la Sociedad Agrícola de Biobío, emitieron un comunicado conjunto para pedir una ley de Incendios para enfrentar este fenómeno de los incendios intencionales.
“Desde el mundo de la madera —señalaron en su misiva pública— creemos que es urgente contar con una Ley de Incendios que esté realmente a la altura del problema que enfrentamos como sociedad, es decir, un cuerpo legal que entregue capacidades al Estado y a los respectivos propietarios, para prevenir la ocurrencia de incendios, combatir con recursos adecuados y reducir la propagación del fuego, investigar las causas, perseguir la intencionalidad y recuperar las zonas afectadas por los incendios”.
Desde la perspectiva de los gremios madereros, la prevención, el combate, la investigación y la recuperación son componentes fundamentales de una gestión integral de incendios forestales y rurales.Criticaron, además, el actual proyecto que busca regular la prevención de incendios forestales y rurales, pues “se concentra, principalmente, en reducir la propagación, no abordando integralmente el ciclo completo de manejo de incendios, no entrega nuevas herramientas preventivas ni asume las brechas en la lucha contra la intencionalidad y la negligencia y tampoco considera un apoyo suficiente para las zonas rurales afectadas por incendios, especialmente para los pequeños propietarios”.
“Todos estos elementos, no presentes en el actual proyecto (chileno) —agregaron— se han transformado en criterios comunes en las legislaciones de punta, como en la Unión Europea. Chile merece una buena Ley de Incendios, no nos equivoquemos”.
Persecución, recuperación, prevención y libertad En ese sentido, afirmaron, de cara a la discusión que se está dando actualmente en el Congreso, que “Chile necesita una ley de incendios que persiga la intencionalidad. El actual proyecto no aborda la intencionalidad y, por el contrario, responsabiliza a propietarios agrícolas y forestales ante posibles incendios, sin tomar en cuenta los verdaderos factores que inciden en la ocurrencia de estos. El foco del proyecto de ley está puesto en la gestión de combustible que realicen los propietarios y no en perseguir a los reales responsables de la ocurrencia de los incendios. La ley debe considerar a los propietarios como afectados y no culpables de los incendios”.
También, los gremios madereros aseguraron que se requiere el nuevo instrumento legal promueva la recuperación, pues el actual proyecto omite cualquier apoyo para la recuperación de la vegetación afectada si ésta tiene un objetivo comercial de producción maderera; que no restrinja la libertad de los pequeños y medianos propietarios, ni afecte el derecho de propiedad, pues el proyecto en su Título II limita la decisión del propietario sobre qué plantar nuevamente en los terrenos afectados por los incendios, perjudicando directamente en su libertad a los dueños, obligándolos a someterse a lo que defina la autoridad; que fortalezca el combate y potencie la labor de los brigadistas y en la que las normas sean para todos.
Finalmente argumentaron que “Chile necesita una Ley de Incendios que prevenga catástrofes como la ocurrida este verano en la región de Valparaíso, que costó la vida de 133 compatriotas y que aún no tiene responsabilidades tras el origen y manejo de la emergencia. Esta tragedia con el actual proyecto no se habría evitado, porque con su enfoque reduccionista, no se hace cargo de la realidad urbana que hay en la interfaz”.

