Paulo Miranda Araneda
“Hay cuadras completas apagadas hace semanas. Uno sale a comprar el pan y no ve dónde pisa. Mi mamá tiene 78 años y ya se cayó una vez”, relata una vecina del sector Ultraestación. Responsabilidades cruzadas Consultada la empresa distribuidora Frontel, El Delegado Carlos Darwig indicó que la mantención del alumbrado público no es parte de sus funciones. “Nosotros suministramos la energía eléctrica, pero la reposición de luminarias y mantención de postes corresponde al municipio”, señaló. Desde la Municipalidad de Victoria el administrador municipal, reconoció el problema e informó que “se está trabajando en la rebaja de facturas pendientes” para normalizar el servicio. La deuda con Frontel no es nueva: ya en 2024 se firmó un convenio de pago, sin embargo, según fuentes municipales, los montos adeudados habrían seguido en aumento.
Ley es clara: es función municipal
La Ley Orgánica de Municipalidades, art. 3°, establece que el aseo y ornato comunal, incluido el alumbrado público, es función privativa de los municipios. Contraloría ha reiterado que las municipalidades pueden concurrir a solventar estos gastos aunque enfrenten problemas financieros. En licitaciones tipo, el contrato obliga al concesionario a “adoptar las medidas tendientes a restablecer los servicios de alumbrado público que se encuentren operando en malas condiciones”, con repuestos provistos por el municipio. “La rebaja de facturas no puede ser excusa. La seguridad de los vecinos es prioridad y la ley obliga al municipio a garantizar el servicio”.
Riesgos en aumento
Los vecinos exigen medidas urgentes.

