Neimar Claret Andrade
Durante la mañana de ayer viernes 9 de febrero, el cuerpo del expresidente Sebastián Piñera Echenique fue inhumado en el Cementerio Parque del Recuerdo, en medio de un funeral de Estado.
A la ceremonia asistió su familia, el presidente de la República Gabriel Boric, así como los exmandatarios Michelle Bachelet y Eduardo Frei, entre otros.
En un discurso en el ex Congreso Nacional, Boric señaló que “hoy despedimos a un político que, desde sus convicciones e ideas, sirvió con amor a la Patria y trabajó tenazmente para verla crecer y progresar”.
Asimismo indicó que le “abrió camino a una derecha moderna, democrática, liberal y abierta a acuerdos. Reconozco y valoro que nunca jamás se restó a prestar ayuda y consejos a pesar de las diferencias públicas que tuvimos en el pasado. Nunca se dejó llevar por el fanatismo y el rencor. Todos quienes estamos en política debiéramos tomar nota de estas virtudes”.
Luego de la intervención presidencial, Magdalena Piñera Morel, hija del expresidente, agradeció las muestras de cariño, especialmente de Boric y sus ministros.
“Quiero dar las profundas gracias a todos ustedes —afirmó— partiendo por usted, Gabriel Boric, presidente de la República, el gobierno que usted lidera, que han sido muy acogedores con nosotros desde el primer minuto que se supo de esta tremenda tragedia”.
Otros que también ofrecieron sus palabras en la ceremonia fueron Eduardo Frei y Michelle Bachelet, el primero de los cuales aseguró que el fallecido exmandatario “siempre buscó servir con sus valores, inagotable energía y pasión. Sebastián fue un demócrata ejemplar y encarnó la tradición republicana”, mientras que la segunda reconoció su “labor incesante por construir acuerdos. Él empujaba una derecha que podía tomar distancia del autoritarismo. Las diferencias no le incomodaban. Su corazón liberal, las alentaba”.
Después de eso se trasladó el cuerpo a la Catedral de Santiago para la misa fúnebre, luego de lo cual fueron hasta el Cementerio Parque del Recuerdo, ubicado en la comuna de Huechuraba, donde yacen los restos de su familia, lo que marca un hecho casi inédito, ya que comúnmente los expresidentes son enterrados en el Cementerio General.




