Neimar Claret Andrade
Atroz y sin nombre son los calificativos en los que, sin duda, cualquier ciudadano de bien piensa por los dos robos consecutivos que sufrió en Angol, la Escuela Especial Los Canelos perteneciente a la Corporación de Ayuda al Niño Limitado (COANIL) y que atiende a 29 estudiantes de entre 9 y 23 años de edad.
La directora de la institución, Ruth Cayul, explicó que el primer robo se registró durante la madrugada del jueves 8 de agosto, oportunidad en la que los maleantes entraron a su oficina y cargaron con tres notebook, el celular de la escuela y el dinero que habían reunido los estudiantes con un baratillo que organizaron para ir a un encuentro deportivo que habrá en Curacautín la semana próxima.
La segunda incursión delictiva fue perpetrada la madrugada de este viernes 9 de agosto, momento en el que los antisociales rompieron el vidrio de una de las ventanas de la cocina y cargaron con todos los alimentos que allí había, lo que significó la suspensión de clases al no poder atender a los estudiantes bajo las condiciones en las que quedó la escuela después de los dos robos.
La Sección de Investigaciones Policiales (SIP) de Carabineros está a cargo de las investigaciones que incluyen el análisis de las cámaras de seguridad instaladas en las inmediaciones de la Escuela Los Canelos para dar con estos desalmados delincuentes.
Un grupo de apoderadas y los profesores del plantel educativo estaban a las afueras de la sede escolar y manifestaron su indignación por lo ocurrido y por el impacto que esto ha tenido en las actividades de los estudiantes, quienes no pudieron disfrutar de la celebración que les tenían preparada por el Día del Niño ni podrán asistir a la actividad deportiva que se desarrollará en Curacautín y para cuyo transporte había juntado el dinero.



