Andrea Jaque
Con profundo dolor, relata que su sobrino auxiliar de la empresa Turbus, soñaba con
convertirse en carabinero, esfuerzo para el cual estaba reuniendo recursos. Deportista, querido
por su entorno y descrito como “un ángel”, Gastón dejó una huella imborrable en quienes lo
conocieron.
La familia insiste en que su muerte no puede quedar impune y que debe transformarse en un
legado. En palabras de Villarroel, el objetivo es impulsar la denominada “Ley Gastón”, que
establezca mayores controles y regulaciones en el transporte interurbano, considerando que en
las últimas dos décadas más de un centenar de personas han perdido la vida en accidentes
vinculados a la misma empresa. “Ya basta, esto no puede seguir ocurriendo. No saben el dolor
que provocan en una familia”, expresó con firmeza.
Entre lo que se plantea, está la supervisión efectiva de las condiciones de los conductores,
exámenes toxicológicos regulares, prohibición estricta del uso de teléfonos móviles durante la
conducción, fiscalización sobre las jornadas laborales y el descanso de los choferes.
Un antecedente particularmente revelador fue compartido por el propio Gastón Adriano en
conversaciones con su familia. El joven habría relatado que, en más de una ocasión, debió
despertar a conductores que se quedaban dormidos al volante o advertir que iban distraídos
utilizando sus teléfonos celulares mientras manejaban. “Yo tengo que andar despertando al
chofer”, habría comentado, señalando que como auxiliar no podía intervenir más allá de eso
porque se molestaban. Este testimonio, hoy recordado con dolor por sus seres queridos,
refuerza la denuncia sobre la falta de supervisión y control en la empresa y la urgencia de
establecer medidas que garanticen la seguridad de los pasajeros.
El accidente en cuestión se produjo cuando el bus que viajaba desde Puerto Montt hacia Viña
del Mar colisionó con la parte trasera de un camión estacionado en la vía. Según la Fiscalía, el
conductor no habría estado atento a las condiciones del tránsito, lo que derivó en el impacto
fatal. El hecho dejó como víctimas a Gastón Cantero y a la pasajera Pía Molina Cancino,
además de dos personas con lesiones graves y 31 heridos de diversa consideración.
El conductor fue formalizado por dos cuasidelitos de homicidio y un cuasidelito de lesiones
graves. Se decretó prisión preventiva y un plazo de investigación de dos meses.
La familia de Gastón, encabezada por Vianca Villarroel, hace un llamado a la sociedad y a las
autoridades para que este caso se convierta en un punto de inflexión. “Necesitamos apoyo,
esto es por todas las familias y por la seguridad futura de quienes viajan. Vamos a llegar hasta
el final”, enfatizó.

