De acuerdo con antecedentes entregados por Radio Bío Bío en Temuco, un trabajador especializado en mantención acudió a la Octava Comisaría de Carabineros para declarar que, durante una inspección realizada el 27 de marzo, encontró una sustancia sospechosa junto a cables y un tubo plástico en la base de la torre número 337. El material permaneció en su vehículo por cerca de 12 días antes de ser informado a las autoridades.
Tras el análisis de fotografías y la intervención de unidades especializadas del GOPE y Labocar de Carabineros, se determinó que se trataba de 186 gramos de un explosivo industrial habitualmente utilizado en faenas mineras. En el lugar se constató que la detonación había provocado daños en la estructura metálica de la torre.
La Fiscalía de Alta Complejidad, junto a equipos del OS9 y de Inteligencia de Carabineros, asumió la investigación para esclarecer las circunstancias y posibles responsables de este intento de atentado. Hasta el momento, no se registran personas detenidas vinculadas al hecho.

