Un grupo de personas se reunió para iniciar una búsqueda sector por sector. Bomberos y Carabineros también salieron a ayudar, pero el pequeño estaba durmiendo en su cama
Nanette Andrade
Pasadas las 20:00 horas del miércoles 23 de julio, se empezó a correr en grupos de WhatsApp y por distintas redes sociales, una imagen con la fotografía de Mathías Burgos Díaz, niño de 9 años de edad a quienes sus padres buscaban con desespero pues había sido visto por última vez en la cancha de la Villa Emaús a las 18:30 horas y más de 3 horas después, no había llegado a su casa.
Rápidamente la información corrió como pólvora por toda la comuna mientras sus padres acudían a la 1ª Comisaría de Carabineros de Angol a interponer una denuncia por presunta desgracia.
Mientras más se corría la imagen alertando de la búsqueda del niño, quien es estudiante del Colegio Alemania, más se sumaban personas queriendo ayudar, sin contar las cadenas de oración que se generaron y el estado de alerta en el que se pusieron miles de angolinos.
A las 23:00 horas, el Cuerpo de Bomberos de Angol emitió llamado de búsqueda del menor extraviado del que, hasta ese entonces, no se conocía su paradero.
Al mismo tiempo, muchas personas se reunieron en los alrededores de la sede social de la Villa Nazaret, quienes a pesar del frío y de la oscuridad de la noche, salieron a ayudar a la familia a buscar al niño por todos lados.
No fue sino hasta cerca de la medianoche, cuando finalmente se conoció que el niño se encontraba sano y salvo en su casa donde, según algunas versiones, había estado todo el tiempo sin que sus padres se dieran cuenta de aquello.
El comisario de la 1ª Comisaría de Carabineros de Angol, teniente coronel Ricardo Sepúlveda, confirmó que efectivamente el niño había permanecido todo el tiempo en su casa, inocente de todo el despliegue que se había hecho en su búsqueda. El comisario explicó que luego de revisar las cámaras de todo el sector, haciendo un seguimiento del recorrido hecho por el niño “desde la cancha hacia su domicilio, todo indicaba que podría haber llegado a su hogar”.
Es por esto que funcionarios de Carabineros ingresaron al domicilio y pudieron constatar que estaba durmiendo y en perfectas condiciones. Los padres del pequeño se alarmaron ya que éste debió irse a casa de los abuelos, pero finalmente se fue directo a su domicilio.
Afortunadamente la historia tuvo un final feliz.

