El clima político que se vive en la actualidad tiene una doble dimensión para quien lo vea desde cualquier parte del país, y lo analice desde cualquier punto de vista, es la visión dela diputada independiente, Gloria Naveillan, quien advirtió que “la clase política se enfrasca en discusiones referente a lo sucedido en el país hace 50 años, en un segundo proceso constitucional, en quien dice una frase más potente y deja noqueado a su adversario político”.
En consideración de la legisladora, la verdad de las cosas es que cada uno de los políticos, “y principalmente los grandes partidos que todos conocemos, no hacen otra cosa que mirar con mezquindad las futuras elecciones parlamentarias y presidenciales”.
Para la parlamentaria representante de La Araucanía, ni siquiera es de tanta relevancia para ellos las siguientes elecciones comunales y locales, sino más bien el ejercicio del poder en el Congreso Nacional y desde la Moneda. “Con este nivel, claramente los grandes problemas que aquejan a la población nacional desde hace años como son pensiones, salarios, empleo, seguridad, entre muchos otros; están lejos de ser aquellos que sean colocados en la discusión política contingente”.
El cálculo político, a juicio de Naveillan, resulta pequeño nuevamente y se sobrepone a una aplicación de una política realista que se preocupe de las verdaderas necesidades de la gente, “lo único que buscan al final del día es evitar perder el poder que han logrado por medio de cargos políticos que les han permitido mantener el poder durante largos periodos de tiempo, el cual no estan dispuestos a perder”.
“Para lo anterior vemos claramente que en el actual proceso para elaborar una Constitución, que debió terminar el 4 de septiembre del año pasado, continúa la discusión para una nueva base institucional lo cual no es otra cosa que la búsqueda por eludir las reales preocupaciones ciudadanas para continuar manejando los hilos del poder que siempre han tenido bajo su control”.
Según la legisladora “hoy necesitamos políticos que representen realmente a las personas de verdad, a sus distritos y a su electorado. La clase política debe comprender que deben fiscalizar al Gobierno y representar a la ciudadanía. Verdaderamente vemos que esto no necesariamente es así, y el afán por mantener el poder político es superior a satisfacer las reales necesidades de la gente”.

