Andrea Jaque
El inicio de su mandato estuvo marcado por un escenario complejo: limitaciones operativas,
infraestructura deficiente y una dotación reducida de personal voluntario. Frente a este panorama, se
impulsó un proceso sostenido de recuperación doctrinaria e institucional. Con trabajo constante y
compromiso, en estrecha colaboración con el voluntariado, se logró revertir las dificultades y sentar
las bases para una nueva etapa de crecimiento.
Durante su gestión, se desarrolló una activa labor de coordinación y difusión, que permitió estrechar
lazos con autoridades de distintos niveles, además de instituciones públicas y privadas. Este
esfuerzo visibilizó el rol de la Defensa Civil, generó apoyos y recursos y proyectó iniciativas de
desarrollo orientadas a mejorar las condiciones operativas y optimizar la atención a la comunidad. En
paralelo, se ejecutaron trabajos de mantención y mejoramiento de la casa sede, logrando espacios
más funcionales y eficientes, lo que marcó un precedente organizacional.
Compromiso social y capacitación
El trabajo comunitario se mantuvo como eje central, materializándose en acciones de prevención,
educación, asistencia solidaria y respuesta ante emergencias, además de la participación en
actividades cívicas, culturales y deportivas. Este enfoque permitió la incorporación formal de la sede
al Comité para la Gestión del Riesgo de Desastres (COGRID).
Asimismo, se fortalecieron las capacidades del personal voluntario mediante herramientas que
mejoraron su preparación y seguridad, especialmente en salud y cobertura de emergencias. Se
promovieron cursos de capacitación con apoyo de organismos públicos y privados, lo que facilitó la
inserción laboral del voluntariado y reforzó el compromiso social de la institución.
El conjunto de avances posicionó a la sede de Victoria como un referente nacional. La gestión del
Comandante Local fue valorada por las más altas autoridades institucionales, reconociéndolo como
el mejor entre todas las sedes locales del país.
Al concluir su gestión, el Comandante Local agradeció a Dios por la oportunidad de liderar la sede, a
su familia por el apoyo constante, a las instituciones y organizaciones que respaldaron su labor. De
manera especial, destacó el esfuerzo del personal voluntario, base de los logros alcanzados.
Subrayó que el respeto, la inclusión y el trabajo en equipo fueron principios esenciales de su
mandato, y calificó esta etapa como uno de los desafíos más importantes de su carrera. Finalmente,
expresó confianza en que el personal continuará fortaleciendo el proceso de mejora permanente y
manifestó su anhelo de que, en el mediano o largo plazo, se concreten nuevas y modernas
instalaciones para responder plenamente a las necesidades de la comunidad y las expectativas del
voluntariado.

