La jornada estuvo encabezada por Daniel Martínez, jefe de docencia, quien en representación del Director de la sede, Juan Pablo López, agradeció la presencia del fiscal judicial de la Corte de Apelaciones de Temuco, Óscar Viñuela. En su intervención, Martínez subrayó que el Ius Postulandi no es sólo una habilitación profesional, sino el inicio de una nueva etapa que exige compromiso con la justicia, la ética y la defensa de los derechos fundamentales.

Oscar Viñuela Fiscal Judicial de la Corte de Apelaciones de Temuco
Por su parte, Manuel Soto Rivas, jefe de la carrera de Derecho, destacó que este acto pertenece a los estudiantes, recordando que desde hace nueve años el Ius Postulandi se ha convertido en una tradición de la carrera. Reconoció además el rol del centro de estudiantes y el compañerismo que caracteriza a la comunidad académica, señalando que este reconocimiento abre la puerta para comenzar a ejercer en el ámbito jurídico.
El presidente del centro de estudiantes, Diego Opazo, dirigió un emotivo mensaje a sus compañeros, enfatizando que la carrera de Derecho no es fácil, pero que su riqueza radica en la perseverancia. “El mundo sería un caos si el derecho no existiera”, afirmó, invitando a aprovechar cada oportunidad y a comprender que el estudio nunca se detiene.
La ceremonia también tuvo un momento artístico, con la participación de Tamar Escobar, estudiante de tercer año de enseñanza media del Liceo Jorge Alessandri Rodríguez, quien deleitó al público con su voz y recibió un reconocimiento de manos del jefe de carrera.
Uno de los momentos más significativos fue la intervención del fiscal judicial Óscar Viñuela, egresado de la Universidad de Concepción y con una trayectoria de 44 años. Viñuela, quien inició su carrera en Curacautín y presidió el primer juicio oral en la jurisdicción, compartió con cercanía y sentido del humor su experiencia, destacando que el respeto es fundamental en el ejercicio profesional. Dirigiéndose a los padres presentes, recalcó que sus hijos están preparados para representar a las partes con patrocinio, pero que ésta debe ser con responsabilidad y principios éticos. “Un abogado nunca deja de estudiar, las leyes cambian constantemente y siempre representarán a la Universidad Arturo Prat”, señaló.
Finalmente, el docente Gabriel Carrillo entregó un reconocimiento al fiscal Viñuela, cerrando una ceremonia que combinó solemnidad, reflexión y comunidad, reafirmando el compromiso de la Universidad Arturo Prat con la formación de profesionales íntegros y responsables al servicio de la justicia.


