Neimar Claret Andrade
Un intento de robo de ganado terminó con un agricultor baleado y, casi un año después, con tres
de sus responsables condenados a penas que suman hasta 17 años y 270 días de presidio efectivo.
El Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Angol estableció la responsabilidad de los acusados en el
ataque perpetrado el 5 de septiembre de 2025 en un predio del sector Palo Ventana, en la comuna
de Purén.
De acuerdo con la resolución judicial, los condenados llegaron al lugar a bordo de una camioneta
junto a un cuarto individuo cuya identidad no pudo ser establecida. Equipados con un revólver
calibre .38, hachas y cuchillos, ingresaron al predio con el propósito de sustraer un novillo.
Para concretar el robo, los sujetos golpearon al animal con un hacha hasta dejarlo inmovilizado y
luego lo subieron al vehículo. Sin embargo, la maniobra fue advertida por un testigo, quien dio
aviso al propietario del predio.
El agricultor logró interceptar la camioneta en un camino vecinal e intentó impedir la huida de los
delincuentes. En ese momento, uno de los ocupantes extrajo el arma de fuego y abrió fuego en
reiteradas ocasiones en contra de la víctima, quien alcanzó a refugiarse dentro de su vehículo. Dos
de los proyectiles impactaron la camioneta, atravesando el parabrisas y la luneta trasera, sin
provocar lesiones fatales.
La fuga terminó pocos minutos después, cuando Carabineros interceptó la camioneta y detuvo a
tres de sus ocupantes. En el procedimiento fueron recuperados el revólver utilizado durante el
ataque —que mantenía cuatro vainas percutidas en su cilindro—, el hacha empleada para reducir
al animal, municiones y el novillo, que aún permanecía con vida.
Durante el juicio oral, la defensa intentó desvincular a los acusados del robo, señalando que se
encontraban buscando ramas de canelo para una ceremonia y que el bovino ya estaba herido
cuando lo encontraron. No obstante, el tribunal concluyó que la prueba reunida durante la
investigación permitió acreditar que el grupo actuó coordinadamente para cometer el abigeato y
que utilizó el arma de fuego para asegurar su escape.
Penas impuestas
La sanción más alta recayó sobre Jorge Ignacio Maril Cheuquel, condenado a 17 años y 270 días de
presidio efectivo por homicidio frustrado, abigeato, porte ilegal de arma de fuego prohibida y
porte ilegal de municiones. El tribunal también consideró la agravante de reincidencia, al
establecer que cometió estos delitos mientras cumplía una condena anterior.
En tanto, Alfonso Enrique Peña Catalán y Felipe Esteban Cabezas Llebul fueron sentenciados a 12
años y 2 días de presidio efectivo cada uno por homicidio frustrado, abigeato y porte ilegal de
arma de fuego prohibida.
Junto con ordenar el cumplimiento efectivo de las penas, el tribunal decretó el comiso de la
camioneta utilizada por los condenados, además del revólver, el hacha, el cuchillo y las municiones
incautadas durante el procedimiento.

