Andrea Jaque
El concejal Toro enfatizó que fue uno de los principales opositores al documento, al considerar que no se ajustaba a derecho y que carecía de medidas que resguardaran a estudiantes y docentes. Dichas observaciones derivaron en denuncias ante la Contraloría, las cuales fueron acogidas.
El concejal sostuvo que el PADEM elaborado por el Departamento de Educación se centró exclusivamente en criterios de reducción de costos, sin priorizar aspectos pedagógicos. “Este plan se transformó en un manual de cirugía financiera para el SLEP, donde se recortó todo lo que significaba gastos adicionales”, señaló, agregando que la propuesta no contempló un diálogo real con la comunidad educativa ni con los apoderados.
Toro reconoció que en años anteriores se realizaron inversiones en infraestructura en la Escuela Hernán Trizano, como la construcción de un patio techado y otras mejoras. Sin embargo, apuntó que la matrícula no logró consolidarse, en parte porque los niños del sector Bajo Traiguén no se incorporaron al establecimiento. “Quizás hubo una falta de iniciativa para que el colegio liderara en matrícula en el sector”, reflexionó.
El edil cuestionó con fuerza la forma en que se ha impulsado el cierre del establecimiento. A su juicio, no existió un proceso de diálogo con los apoderados ni se ofrecieron alternativas claras para la reubicación de los estudiantes, quienes actualmente reciben un trato personalizado. “La decisión se tomó desde una lógica económica y no pedagógica”, afirmó, subrayando además la necesidad de que el Departamento de Educación sea dirigido por un profesional con formación pedagógica y no únicamente financiera.
Finalmente, Gabriel Toro recordó que en la Comisión de Educación se había planteado que el cierre sería gradual, evitando nuevas matrículas y permitiendo que los últimos cursos completaran su ciclo hasta octavo básico. “Nada de eso se respetó”, concluyó, reiterando que su abstención en la votación del PADEM respondió a la defensa de los gremios y a la convicción de que el plan fue impuesto sin diálogo ni garantías para la comunidad escolar.

