Andrea Jaque
Cristian Arredondo, gerente de la sucursal local, destaca que la misión del banco es proveer servicios financieros de alta calidad, contribuyendo al desarrollo de las personas y empresas tanto en la región como en el país. “El Banco de Chile busca ser un aliado estratégico para la comunidad, ofreciendo productos que permitan crecer y proyectarse”, señala.
La percepción general hacia la institución es positiva. Más allá de su rol económico, el banco ha demostrado un compromiso constante con la responsabilidad social. Ha impulsado actividades solidarias como la Teletón, campañas de reforestación y apoyo en situaciones de emergencia, como incendios o catástrofes nacionales. Estas acciones refuerzan su vínculo con la comunidad y consolidan su imagen como un organismo preocupado por el bienestar colectivo.
El área de influencia de la sucursal abarca comunas vecinas como Curacautín, Lonquimay, Collipulli, Ercilla, Traiguén y Lumaco. Se trata de una zona eminentemente agrícola, donde el desarrollo económico depende en gran medida de la producción del campo. En este contexto, el banco cumple un rol clave al facilitar créditos y herramientas financieras que permiten a agricultores y pequeñas empresas acceder a capital de trabajo, maquinaria o vivienda.
Entre sus principales aportes destacan las tasas preferenciales y el acceso a préstamos con cobertura estatal, como FOGAPE y FOGAIN, que benefician especialmente a las PYMES con menor patrimonio. Estas iniciativas hacen posible que proyectos locales se vuelvan viables, fortaleciendo el tejido económico y social de la región.
El Banco de Chile en Victoria, en muchas oportunidades se ha convertido en un socio estratégico para los emprendedores y un aliado en la construcción de comunidad. Su presencia reafirma en la comuna una trayectoria que se ha construido en conjunto, en donde relatos y memoria se conjugan para una historia en común.

