Estando ya en segundo año de la carrera de Psicología, conversamos
nuevamente con la estudiante Gromira Sandoval Torres, quien, a sus ya 63 años,
nos comentó acerca de la experiencia y desafíos que ha tenido tras volver a la
sala de clases para continuar en el camino en la formación profesional.
“Lo que me motivó entrar a la Universidad fue realizar mis sueños”, afirmó, “los
que habían quedados postergados por dedicarme al cuidado de mi familia”, tanto
al criar a su hija como para cuidar a su padre, tratando de mantener un balance
entre su vida estudiantil, de madre y de cuidadora en su hogar, ubicado en
localidad de Pailahueque, comuna de Ercilla.
Sumado a ello, el volver al aula también ha tenido su cuota de desafíos, partiendo
desde “la brecha generacional, la que fue un gran impacto al principio de la
carrera, ya que pensé que tendría compañeros de mi edad, pero no; al igual que
aprender a ocupar la tecnología y tener que complementar mis tiempos como
persona cuidadora con los estudios”, evidenció.
A pesar de todos los obstáculos, Gromira ha sabido sortear las dificultades,
asegurando que “la verdad es que ha sido una experiencia extraordinaria y un
gran privilegio conocer a tantos jóvenes que han significado un apoyo fundamental
para mí”, junto con invitar a “todas las personas «grandes» para que se atrevan a
cumplir sus sueños, ya que nunca es tarde para hacerlos realidad”, finalizó.

