Neimar Claret Andrade
Los vecinos de la calle Calama de Victoria están pidiendo, con urgencia, una fiscalización de parte de las autoridades municipales, ya que en el lugar se están dando dos situaciones irregulares que atentan contra la seguridad y tranquilidad de quienes habitan ese sector de la ciudad.
Uno de los afectados, Diego Pablo Nogués, explicó que en la referida calle, entre Carrera y Maturana, desde hace más de un año se está desarrollando una construcción, se removieron las veredas y el espacio ahora es ocupado por montones de ripio, arena y otros elementos de construcción que se convierten en verdaderas trampas para quienes deben transitar por allí a menudo.
Asimismo indicó que la situación es peligrosa, por lo que “yo fui hoy día (este martes 10 de diciembre) a la Dirección de Obras y me dijeron que en un plazo de tres, cuatro meses más, la Municipalidad podría tener recursos para pavimentar ahí, pero lo que pasa es que en ese plazo cualquier persona podría accidentarse para las condiciones en que está la vereda, no hay vereda porque está demolida, hay ripio y hay arena, entonces cualquier persona se podría caer ahí”.
Nogués detalló, además, que el sitio carece de señalizaciones o cintas de peligro para advertir a los transeúntes de la situación, por lo que hizo un llamado a las autoridades para que fiscalicen cuanto antes lo que ocurre en la calle Calama.
Como por si fuera poco
Como si esta situación no fuera suficiente, Diego Pablo Nogués, dijo que además, todos los domingos, los feligreses de una iglesia que queda en la referida calle, estacionan sus vehículos en doble fila impidiendo el paso de otros móviles.
“Todos los días domingos en la tarde, como a las cinco —afirmó— hay estacionamiento en doble fila. Los vehículos se estacionan en doble fila, se estacionan arriba de la vereda y en doble fila, entonces los autos para doblar, para pasar les cuesta y varias personas reclaman eso y tampoco hay fiscalización en ese sentido”.
Finalmente aclaró que el reclamo no es por “estar en contra de la iglesia ni nada, pero hay irregularidades ya se le ha dicho al pastor y todo, y ellos no hacen caso de eso, entonces alguien tiene que fiscalizar eso porque es un asunto público y es de tránsito”.


