Andrea Jaque
Según el testimonio de Cristina Inostroza, los hechos ocurrieron en el camino hacia la montaña,
cuando una camioneta roja Nissan Terrano comenzó a seguirlos. El vehículo se adelantó y se
cruzó frente a su automóvil, obligándolos a detenerse. De la camioneta descendieron tres
individuos encapuchados (cubriéndose el rostro con su propia ropa), mientras otros dos permanecieron en el interior.
Los asaltantes exigieron que la mujer y su nieto bajaran del vehículo. “Me tomaron la cabeza,
pero no me hicieron daño. Yo les pedí que se tranquilizaran”, relató la afectada. Los sujetos se
llevaron su Kia Cerato blanco, patente LZ CT 34, junto con todas sus pertenencias: cartera,
celular, tarjetas y documentos personales.
El ataque, aunque no incluyó violencia física, dejó profundas secuelas emocionales. La víctima
confesó haber quedado paralizada en el asiento, mientras su nieto insistía en que descendiera
del auto. “El miedo fue terrible, verlos bajarse corriendo de la camioneta. Mi nieto aún no logra
dormir tranquilo y no quiere recorrer el mismo camino”, señaló.
Tras el robo, los delincuentes huyeron en dirección a la ruta de la montaña y posteriormente
tomaron camino hacia Ercilla.
Este hecho se suma a otros episodios de inseguridad registrados en la zona, generando
preocupación en las comunidades locales. El hecho está siendo investigado por la policía a la
espera de tener resultados.

