Andrea Jaque
El encargado del recinto, Alberto Soto, descartó la versión inicial y explicó que lo ocurrido
corresponde al hallazgo de restos óseos durante una inspección rutinaria. “Lo que se hizo
fue simplemente sacar los restos óseos y las partes de la urna, dejarlos en la fosa y
cubrirlos. Se levantó el acta correspondiente y se informó a la autoridad sanitaria”, señaló.
Soto detalló que mientras realizaba la inhumación de los restos y preparaba la
documentación oficial para la municipalidad, Carabineros se presentó en el lugar tras
recibir la denuncia. “Conversaron conmigo, levantaron declaraciones y se les entregó copia
del acta. Los antecedentes quedaron en manos de la Fiscalía, que determinará lo
sucedido”, agregó.
El encargado indicó que al día siguiente ingresó los oficios respectivos a la municipalidad y
notificó al Servicio de Salud, entidad que levantó un acta y quedó conforme con el
procedimiento, a la espera de eventuales requerimientos de la Fiscalía. “Frente a
situaciones irregulares, donde no existe trazabilidad de los restos, corresponde informar a
la autoridad sanitaria y proceder según el reglamento”, explicó.
Según Soto, los restos podrían haber aparecido producto de una excavación para nuevas
sepultaciones o de trabajos de construcción dentro del cementerio, sin que se informara
oportunamente a la administración. “No podemos quedarnos callados frente a estas
situaciones. Es un proceso irregular y por eso se informó a las autoridades competentes”,
concluyó.
La investigación se encuentra en curso y será el Ministerio Público quien determine las
responsabilidades y el origen de los restos hallados en el cementerio de Victoria.

