Edición NCA
A 15 años de presidio efectivo fue condenado Alejandro Esteban Cabezas Silva, luego de que el Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Angol lo hallara culpable por los delitos consumados de robo por sorpresa y robo con intimidación, ilícitos perpetrado en la capital provincial, entre enero y febrero del año pasado.
En fallo unánime, el tribunal, integrado por los magistrados Alejandra Rosas Lagos (presidenta), Loreto Morales Rey (redactora) y Francisco Boero Villagrán, aplicó, además, a Cabezas Silva las accesorias legales de inhabilitación absoluta perpetua para cargos y oficios públicos y derechos políticos y la inhabilitación absoluta para profesiones titulares mientras dure la condena.
Una vez que el fallo quede ejecutoriado, el tribunal dispuso que se proceda a la toma de muestras biológicas del sentenciado para determinar su huella genética e incorporación en el registro nacional de ADN de condenados.
El tribunal dio por establecido, más allá de toda duda razonable, que en horas de la tarde del 17 de enero de 2024, en la intersección de la calle nueva Rancagua con el pasaje General Lagos de la comuna de Angol, el acusado Alejandro Esteban cabezas Silva sustrajo de forma sorpresiva desde las manos de la víctima, un teléfono celular avaluado en la suma de 110.000 pesos, especie con la que se dio a la fuga.
En tanto, el 4 de febrero de 2024, en horas de la madrugada, el condenado concurrió hasta el local comercial Spacio 1 del servicentro Petrobras, ubicado en Avenida O’Higgins N°1744 de la comuna, lugar donde con un objeto que simulaba una pistola, procedió a intimidar a una vendedora del local y sustraer desde la caja registradora la suma de 17.000 pesos en efectivo y cajetillas de cigarrillos avaluadas en la suma de 50.000 pesos, botín con el cual se retiró del lugar en una bicicleta.
Asimismo 20 días después, en horas de la madrugada del 24 de febrero, Cabezas Silva volvió al mismo local Spacio 1, donde intimidó al dependiente con un cuchillo, le pasó una mochila y le exigió la entrega del dinero recaudado y cajetillas de cigarrillos, logrando apropiarse de la suma de 79.210 pesos en dinero en efectivo y 130.000 pesos en cigarrillos, especies en su poder con las que se retiró en bicicleta.
Finalmente, el 28 de febrero de 2024, alrededor de las 01:24 horas, el condenado concurrió en bicicleta, hasta una estación de servicio ubicada en calle Colipí, en la capital provincial, lugar donde se dirigió al bombero, trabajador que intimidó con un arma de fuego de apariencia real (revólver), trasladó al empleado hasta una oficina, donde lo encerró y le sustrajo desde un bolsillos la suma de 29.000 pesos en efectivo.

