Con una serie de visitas protocolares y un recorrido en terreno por las diversas unidades penales y especiales de la región, asumió como nuevo director regional de Gendarmería de Chile en La Araucanía, el coronel Néstor Flores Anabalón.
Con 26 años de servicio y oriundo de la ciudad de Bulnes, región del Ñuble, la nueva máxima autoridad penitenciaria de la región tiene una amplia trayectoria al servicio de la Institución.
Ingresó a Gendarmería en el año 1998, siendo su primera destinación el Centro de Cumplimiento Penitenciario de Concepción como Oficial de Guardia y Oficial de Guardia Interna. Luego inició un largo recorrido por no menos de 10 unidades penales.
Es ingeniero en Prevención de Riesgos, por lo que en todas sus destinaciones ha marcado un sello en esta área, destacándose como encargado regional de Prevención de Riesgos y Salud Ocupacional en la Dirección Regional de Biobío y formando parte del Departamento de Seguridad Penitenciaria de Gendarmería de Chile en la Dirección Nacional, donde asumió el subdepartamento operativo, orientado a establecer programas y planes nacionales preventivos, estandarizando procedimientos, abordando el tema de brigadas contra incendios, planes de contingencias y coordinaciones con instituciones a fines.
Durante su carrera se especializó a través de diplomados en Derechos Humanos, Gestión de Seguridad Multidimencional en la Academia Nacional de Estudios Políticos Estratégicos del Ministerio de Defensa (Anepe), entre otros temas, lo que le ha permitido ejercer la docencia tanto en la Escuela de Gendarmería como en Institutos Profesionales.
Dentro de los principales énfasis de su gestión, el nuevo director puntualizó que “llegar a asumir este cargo en La Araucanía es una gran responsabilidad, que conlleva un trabajo mancomunado y de gestión, tanto interno como con organismos externos y autoridades regionales. Por un lado es importante tener una preocupación muy especial por el personal y mejorar sus condiciones laborales, y por otro es necesario mejorar también las condiciones de habitabilidad de la población penal”.

