La acción judicial había sido presentada por el abogado Marco Oñate, en un intento por revertir la sentencia dictada en primera instancia. Sin embargo, el tribunal de alzada confirmó íntegramente el fallo, estableciendo que Liguen deberá cumplir 17 años de cárcel por el homicidio consumado del funcionario policial y otros 10 años de presidio por el homicidio frustrado de un segundo efectivo de la PDI, quien resultó con lesiones graves.
La resolución fue adoptada de manera unánime por los ministros Cecilia Aravena, José Marianello y Sergio Oliva, quienes descartaron los argumentos de la defensa y ratificaron la responsabilidad penal del condenado.

