Nanette Andrade
Momentos incómodos se vivieron durante la sesión ordinaria del Concejo Municipal de Angol del pasado martes 11 de marzo, luego de que el concejal Diego Beltrán, quien preside la comisión de Finanzas de este cuerpo colegiado, presentara la solicitud de que la auditoría que ya había sido aprobada anteriormente, se hiciera no a los 2 últimos años de gestión, sino a los últimos 8 años.
La solicitud fue apoyada por algunos miembros del Concejo y rechazada por otros, pero finalmente se aprobó con los votos de los concejales Beatriz Sanhueza, Américo Lantaño, Nemer Silva y Diego Beltrán. Mientras que el alcalde Enrique Neira manifestó su desacuerdo pues esta auditoría tendrá un costo para la Municipalidad de al menos 100 millones de pesos.
Al respecto el concejal Beltrán dijo que “la verdad es que evaluar solamente dos años, como era la propuesta de la unidad de control y de nuestro alcalde, me parece insuficiente. De todas maneras, uno tiene que evaluar gestiones, y las gestiones duran cuatro años. Los mandatos así lo rigen, y por supuesto es que creo que es considerable evaluar ocho años. ¿Por qué razón? Porque nosotros nunca hemos tenido en Angol una auditoría completa, en todos sus márgenes que, digamos, son estrictos”.
Asimismo, acotó que “hemos tenido auditorías menores para determinadas departamentos y áreas, como educación y otros estamentos, pero nunca una tan completa como esta. Por ende, me parece grave y me parece sustancialmente incompetente que nosotros podamos aprobar una por solamente dos años, creo que ocho años más que responsables es suficiente, y por supuesto que hay que dar los alineamientos claros para poder fiscalizar y cumplir nuestra labor”.
Beltrán destacó que si bien el secretario del Concejo, así como el alcalde consideraron innecesario auditar más allá de 4 años, “basta con ver los ejemplos a nivel nacional. El municipio de Las Condes hizo una auditoría por seis años hace poco, durante el mes anterior. Bulnes, Puerto Montt, La Florida y un montón de otras comunas también han aprobado auditorías por periodos no solamente de cuatro, sino que más de cuatro, cinco, siete, ocho, hasta diez años, porque la ley no es limitante para ello. Lo que hay que dejar claro acá es que aquí no se están persiguiendo a personas, se está persiguiendo el hecho mismo, la corrupción, el tema del despilfarro de los recursos públicos y también abogar por la buena inversión, que es lo que aquí se supone”.
En cuanto a la situación incómoda que se vivió en la sesión, el concejal agregó que “en lo particular, nosotros hemos tratado de explicarle esto a nuestro alcalde, pero la verdad es que él ha tomado una posición bastante tensa, bastante ajena hacia nosotros y tomándolo como un ataque personal, lo cual no tiene ningún sentido. La verdad yo no entiendo cuál es la necesidad de retrasar este proceso. Yo prefiero que nosotros tengamos resultados durante al menos finales de este primer semestre, principios del segundo, para así poder implementarlo durante este año. Este tema debe resolverse pronto”.
A su juicio “la ciudadanía quiere más transparencia, quiere prioridad y, por supuesto, quiere claridad en lo que se está gastando el presupuesto fiscal en Angol”.
Sumarios a funcionarios
El concejal también se refirió a los resultados que emanaron del informe de Contraloría tras la auditoría que hicieron del Festival Brotes de Chile 2023, según los cuales se debían hacer sumarios administrativos a algunos funcionarios municipales que integran la directiva de este Festival.
En este sentido dijo que “por temas de rango de funcionarios y según todo el proceso correspondiente a estas investigaciones, se está esperando que determinadas personas que cumplen un rol directivo en nuestro municipio volvieran de sus vacaciones regulares para ello empezar todos los procedimientos administrativos. Yo pedí también a Contraloría un informe en relación a ello para poder hacer un seguimiento exhaustivo, además del ya emitido, y asimismo comprometernos con que los procesos sean limpios, íntegros y transparentes y puedan apuntar realmente a resolver las necesidades”.
“Yo creo que cuando un funcionario ha tenido tendencia reiterativa a cometer errores graves en torno a la administración pública, merece no solamente las sanciones en torno a su sueldo o la suspensión de sus funciones, sino que también merece ser expulsado del servicio, porque la verdad no encuentro otra explicación. Porque aquí nosotros tenemos que dejar claro algo, esta administración no ha estado exenta de problemas relativos a corrupción en meses y años anteriores y tampoco está la oportunidad para decir que están limpios de polvo y paja. Entonces a mí me parece muy grave el hecho de que nosotros estemos haciendo como si nada pasara, con una venda en los ojos para determinados funcionarios y para otros no. Entonces eso no es justo y debemos dar el ejemplo y por supuesto nosotros como fiscalizadores de la comuna cumplir con ello”, añadió.
En todo caso, garantizó que los sumarios se van a hacer y que ofrecerán soluciones, tener resultados concluyentes.

