La diputada por Malleco, Gloria Naveillan, advirtió sobre las serias dificultades que enfrentan pequeños agricultores de la Región de La Araucanía al solicitar créditos a través de INDAP, los que son otorgados por BancoEstado. Según explicó, el problema surge porque dichos préstamos vienen condicionados a la contratación de un seguro agrícola que, lejos de proteger a los productores, termina convirtiéndose en una nueva barrera para quienes buscan acceder a financiamiento.
“Hoy el agricultor que pide un crédito al INDAP se ve obligado a tomar un seguro agrícola, pero resulta que este seguro viene con exigencias absurdas. El banco se da el lujo de decirle qué sembrar, cómo sembrar y bajo qué condiciones, cuestionando incluso la viabilidad de sus cultivos. Eso no es libertad ni apoyo al mundo agrícola, es simplemente una camisa de fuerza que termina castigando al pequeño productor”, cuestionó Naveillan.
La parlamentaria detalló que, debido a esta serie de requisitos y criterios impuestos por el propio banco, en la práctica muchos seguros no se están pagando. Esto significa que los agricultores quedan desprotegidos frente a riesgos climáticos, pérdidas de cosechas o emergencias naturales que justamente deberían estar cubiertos.
“Estamos frente a un problema gravísimo: por un lado se les obliga a contratar un seguro, pero al momento de necesitarlo se les niega porque no cumplen con estas condiciones arbitrarias. ¿Qué apoyo es ese? Nuestros pequeños agricultores, que son los que más necesitan respaldo, quedan a la deriva”, añadió la legisladora, advirtiendo que esta situación también está generando un clima de desconfianza hacia los propios instrumentos de fomento.
En este sentido, Naveillan anunció que solicitará antecedentes formales a INDAP y al Ministerio de Agricultura para conocer en detalle cómo se está implementando este mecanismo y cuáles son las condiciones que impone BancoEstado para autorizar el pago de los seguros.
“La agricultura familiar campesina está siendo asfixiada por la burocracia y la falta de criterio. El Estado no puede transformarse en un obstáculo para quienes producen los alimentos que llegan a nuestra mesa. Vamos a fiscalizar a fondo esta situación porque aquí se está perjudicando directamente a quienes más debemos apoyar”, recalcó.
Finalmente, la diputada señaló que esta situación no solo deja a los agricultores sin respaldo, sino que también afecta la confianza en las políticas públicas. “El mensaje es claro: no vamos a permitir que se siga abusando de los pequeños productores de La Araucanía ni de ninguna región del país. Vamos a dar la pelea para que se les devuelva la dignidad y se respete su trabajo, porque sin agricultores no hay futuro para Chile”, concluyó.

