Neimar Claret Andrade
El Juzgado de Letras de Angol resolvió acoger una demanda por daño moral en contra de la
Municipalidad de Renaico y ordenó el pago de 20 millones de pesos a un exfuncionario que
denunció haber sido expuesto a situaciones de humillación pública.
De acuerdo con los antecedentes judiciales, los hechos se originaron en el contexto de una sesión
del Concejo Municipal, instancia en la que la concejal Yessica Ulloa solicitó la presencia del
trabajador, a quien responsabilizó por diversas situaciones relacionadas con su desempeño
laboral.
La acción judicial también consideró otros episodios denunciados por el afectado, entre ellos el
ingreso sin previo aviso a su oficina, descalificaciones verbales y publicaciones en redes sociales
que aludían a su persona.
El exfuncionario, quien optó por resguardar su identidad, detalló parte de lo vivido durante ese
periodo. “Con argumentos sin base, ella me acusaba de un déficit financiero en el Departamento
de Educación debido a la gestión mía y una falta en la rendición de cuentas de educación que se
hace todos los años en marzo”.
Asimismo, añadió que “según ella, yo había faltado gravemente a todo eso y era culpable de que
el Departamento de Educación estaba desfinanciado e iban a llegar multas lapidarias al municipio
por culpa mía”.
Por su parte, el abogado del afectado, José Francisco Rodríguez, sostuvo que la resolución del
tribunal se fundamentó en pruebas que acreditaron los hechos denunciados como vídeos, pruebas
documentales, información de la Contraloría, denuncias de otros trabajadores y audios en los que
se oye a la concejala denostar al trabajador.
Junto con la indemnización económica, el fallo ordena que la Municipalidad entregue una carta de
disculpas al afectado, la que deberá ser leída en una sesión del Concejo Municipal y publicada en
el sitio web institucional.

