Neimar Claret Andrade
La situación de inundaciones en la calle Santa Cruz, sector Villa Florencia, marcó el momento de
mayor tensión durante la sesión ordinaria N.º 62 del Concejo Municipal de Traiguén, donde los
concejales cuestionaron la ejecución de un proyecto de pavimentación sin contar con una solución
definitiva para la evacuación de aguas lluvias.
Durante la jornada, se explicó que la obra corresponde al Servicio de Vivienda y Urbanización
(Serviu), mientras que el problema de evacuación de aguas lluvias depende de una solución
técnica que debe ser aprobada por la Dirección de Obras Hidráulicas. Sin embargo, mientras dicho
proceso no se concrete, sólo existe una alternativa provisoria, considerada insuficiente.
En ese contexto, los concejales manifestaron duras críticas y detallaron que el proyecto fue
ejecutado sin contar previamente con la aprobación definitiva del sistema de evacuación,
calificando la situación como un problema de diseño. Asimismo, insistieron en que los vecinos del
sector han enfrentado reiteradas inundaciones, por lo que no basta con gestiones administrativas,
sino que se requieren acciones concretas y presión política para obtener una solución de fondo.
La sesión, que comenzó con la aprobación del acta anterior y la revisión de correspondencia,
abordó además una serie de problemáticas comunales, entre ellas solicitudes de limpieza de
caminos, mantención de alumbrado público y fiscalización de vehículos mal estacionados.
Otro de los temas que generó preocupación fue la situación del vertedero municipal. Se informó
que el proceso ya no corresponde a una simple mantención, sino al inicio de su plan de cierre,
cuyo costo inicial supera los mil 712 millones de pesos. No obstante, debido a las restricciones
financieras del municipio, la cifra ha debido ajustarse, lo que dificulta avanzar en una nueva
licitación. Ante este escenario, el municipio deberá asumir, de manera transitoria, parte de la
gestión, lo que genera inquietud por eventuales sanciones si el proceso no avanza con la rapidez
requerida.
De igual modo se abordó el retraso en el pago a trabajadores de la piscina municipal, monitores y
personal de primeros auxilios, situación que afecta a ocho personas y que, según se indicó, debía
regularizarse durante la jornada. Los concejales advirtieron el impacto negativo que este hecho
genera tanto en la imagen de la administración como en las familias involucradas.
En el informe del alcalde Luis Álvarez, se detallaron diversas reuniones sostenidas durante la
semana con autoridades, equipos municipales y organizaciones sociales, además del avance de
proyectos hídricos en sectores rurales y la programación del inicio del año escolar en jardines
infantiles y salas cuna para el 27 de marzo.
En los puntos varios, los concejales plantearon inquietudes relacionadas con infraestructura
urbana y rural, tales como la reparación de veredas, el mejoramiento de caminos anegados,
problemas de visibilidad vial por árboles y deficiencias en el alumbrado público. También se
discutieron materias vinculadas a proyectos pendientes, como la Casa Tapia, la Casa de la Cultura y
la necesidad de fortalecer la entidad patrocinante municipal.
La sesión también incluyó un debate preliminar sobre futuras modificaciones presupuestarias,
entre ellas la posible compra de un bus, una camioneta para el cementerio y un terreno para la
protección de un humedal, iniciativa que generó discrepancias por su costo en el actual contexto
financiero.
Finalmente, se recibió a la nueva directiva de la Unión Comunal de Juntas de Vecinos Urbanas,
encabezada por Pedro Palacio Pérez, cuyos integrantes solicitaron mayor participación en
instancias municipales, visibilidad para su labor y apoyo para fortalecer la organización territorial.
El encuentro concluyó con la aprobación unánime de una modificación presupuestaria superior a
742 millones de pesos, destinada a la construcción del jardín infantil Los Cantaritos, iniciativa
financiada por la Junji.

