Andrea Jaque
El despliegue cuenta con financiamiento de la Asociación de Agricultores de Malleco y reúne
a un equipo transversal de profesionales de la salud: especialistas, personal de enfermería y
unidades prequirúrgicas, todos comprometidos en reducir la lista de espera y mejorar la
calidad de vida de los pacientes más pequeños.
En conversación con el senador por la Araucanía Rodolfo Carter, destacó el carácter
colaborativo de la iniciativa: “Sabíamos de esta necesidad y nos comunicamos con el hospital
y el gobierno que tenía que prestarnos su respaldo. Como faltaban recursos, acudimos al
mundo privado y los agricultores respondieron. Nosotros sólo hemos sido el puente para
conectar a gente de buen corazón. Hoy vemos los frutos y este camino que nos llena de
orgullo”. Carter subrayó que el objetivo es evitar que los niños crezcan con dolor y adelantó
que ya existen compromisos para repetir estos operativos.
Por su parte, Sebastián Naveillán, presidente de la Asociación de Agricultores de Malleco
A.G., reafirmó el compromiso del sector privado: “Cuando el senador nos llamó, dijimos que sí
de inmediato. Creemos que el futuro de la región son los niños, especialmente aquellos en
lista de espera. Para nosotros, apoyar es fundamental y estamos disponibles para nuevos
operativos”. Naveillán agregó que el desarrollo de Malleco no sólo pasa por la seguridad, sino
también por fortalecer la sociedad civil.
Ambos destacaron que este operativo es más que una respuesta puntual a una necesidad
médica: constituye un primer peldaño para demostrar que otro Malleco es posible, uno que no
se define únicamente por malas noticias o violencia, sino por la capacidad de abrazar y
acompañar a quienes sufren.
El director y fundador de la Corporación Renal Infantil Mater, José Santiago Arellano, explicó
que la organización recorre el país realizando cirugías de listas de espera. Además cuentan
con centros de diagnóstico y casas de acogida: “Lo hacemos porque hay necesidades y
porque existe gente dispuesta a solucionarlas. El Estado no siempre puede hacerlo solo, por
eso unimos al mundo privado, al Estado y a los voluntarios”.
Este operativo representa un alivio concreto para las familias beneficiadas y es también un
ejemplo de cómo la colaboración público-privada puede transformar realidades. En Malleco, la
unión de voluntades demuestra que otro camino es posible: uno donde la salud y el bienestar
de los niños se convierten en prioridad.


