Andrea Jaque
En conversación con Carlos Parra Soto, presidente de la filial, destacó que “el hecho de estar en terreno nos ha ayudado mucho a recoger solicitudes de personas”. Precisamente, fruto de ese contacto directo, esta semana la institución cumplió con el compromiso de entregar cajas de alimentos a familias que lo solicitaron en el mismo momento de las rondas.
Más allá de la ayuda material, la iniciativa busca ofrecer un abrazo, una palabra de aliento o una cálida conversación. “Sabemos que es una instancia para entregar apoyo, contención emocional y cercanía. Nuestra idea es sostenerlas todo el invierno”, subrayó Parra Soto.
El presidente enfatizó que este esfuerzo no sería posible sin el recurso humano que sostiene a la institución: los voluntarios y voluntarias que, con dedicación y compromiso, se han convertido en el motor de esta cruzada solidaria.
Con estas rondas, la Cruz Roja Victoria reafirma su rol como institución de servicio y humanidad, recordando que la solidaridad no solamente se mide en bienes materiales, sino también en la capacidad de estar presentes, escuchar y acompañar.


