Andrea Jaque
Los doctores Luis Orellana Urtubia y José Navarro-Conticello lograron acceder a uno de los fondos
más competitivos del sistema científico nacional, consolidando al IECyT, con menos de dos años de
existencia, como un referente emergente en los estudios culturales desde el sur de Chile.
Se trata de un hecho histórico para la Sede Victoria, ya que es la primera vez que se postulan y
adjudican proyectos FONDECYT Regular desde este territorio y además con dos iniciativas
simultáneas. Este logro se inserta, además, en un récord institucional: la Universidad Arturo Prat
adjudicó siete proyectos FONDECYT Regular en la presente convocatoria, la cifra más alta de su
historia, lo que posiciona a la casa de estudios en un escenario de creciente complejidad académica
y científica.
Desde el punto de vista del financiamiento, estos proyectos representan un impacto significativo.
Cada FONDECYT Regular contempla, en promedio, 57 millones de pesos anuales, con períodos de
ejecución de tres a cuatro años, lo que implica que ambas iniciativas adjudicadas por el IECyT
movilizarán recursos cercanos a los 400 millones de pesos, parte de los cuales ingresan
directamente a la universidad como fondos de administración, fortaleciendo su capacidad
institucional.
La relevancia del logro se dimensiona también por el alto nivel de competencia: en esta convocatoria
postularon cerca de 2300 investigadores de todo Chile, adjudicándose alrededor de 700 proyectos.
Para las regiones, donde históricamente la mayor parte de los recursos se concentran en la Región
Metropolitana y en grandes universidades, este resultado constituye un desafío adicional que la Sede
Victoria logra superar con éxito, dialogando en igualdad de condiciones con centros académicos
consolidados.
El proyecto del doctor Luis Orellana Urtubia, titulado “Una historia no contada: Redes internacionales
de los evangélicos ecuménicos, sus discursos y acciones de resistencia al régimen militar
(1973–1989)”, aborda un capítulo poco explorado de la historia de Chile. La investigación analiza el
rol de un sector minoritario del mundo evangélico que, a través de sólidas redes internacionales con
iglesias de Europa, Canadá y Australia, desarrolló acciones de resistencia a la dictadura militar,
desde la protección de personas perseguidas y el apoyo al exilio, hasta la vinculación con
organizaciones sociales que contribuyeron al retorno de la democracia. El proyecto contempla trabajo
en archivos y bibliotecas del extranjero, así como la colaboración con académicos internacionales,
proyectando desde Victoria un diálogo académico de alcance global.
Por su parte, el doctor José Navarro-Conticello lidera el proyecto “Afectos emergentes en la
mediatización de la alteridad inmigrante: fascinación y repulsión en el discurso de las redes sociales
sobre inmigración en Chile (2021–2025)”, que analiza cómo se construye afectivamente la figura del
inmigrante en el espacio digital. A través del estudio de discursos, imágenes y memes en redes
sociales como Facebook, Instagram y X, la investigación busca comprender cómo emociones como
la fascinación, la repulsión y la exotización influyen en las relaciones sociales en un país donde cerca
del 10% de la población es inmigrante. El proyecto contará con un equipo interdisciplinario de
distintas regiones de Chile y colaboraciones internacionales con universidades de Argentina y
Estados Unidos.
Ambas investigaciones incluyen formación de capital humano avanzado, participación de tesistas y
personal técnico, generando nuevas oportunidades académicas desde el territorio. Desde la
provincia de Malleco, la Sede Victoria de la Universidad Arturo Prat se posiciona así en debates
científicos de alcance nacional e internacional, reafirmando el rol estratégico de la investigación para
el desarrollo regional.
Estas adjudicaciones son también el resultado de un esfuerzo institucional sostenido orientado a
atraer investigadores, fortalecer los indicadores de investigación y generar condiciones para el
desarrollo de una universidad más compleja. Desde la llegada del rector Alberto Martínez y
especialmente a través del trabajo del vicerrector de Investigación e Innovación, Ezequiel Martínez,
junto al director de Investigación, Ricardo Espinaza, los indicadores en materia de investigación e
innovación han mostrado mejoras sostenidas año a año, hecho que es de público conocimiento. A
ello se suma el respaldo del director de la Sede Victoria, Juan Pablo López, quien ha apoyado y
confiado de manera permanente en la labor investigativa que viene desarrollando el IECyT.
Mirando hacia el futuro, el desafío que se abre es aún mayor. El IECyT proyecta avanzar hacia la
adjudicación de proyectos Anillo, iniciativas multidisciplinarias de alto nivel y alcance internacional,
con financiamientos del orden de los 600 millones de pesos, que podrían desarrollarse plenamente
desde la provincia de Malleco.
Estos nuevos objetivos consolidan una ruta clara: desde Victoria, el sur de Chile construye
conocimiento de frontera y se instala con fuerza en el mapa nacional de la investigación científica.

