Sáb 17 Enero, 2026

Victoria: Lanzamiento del libro “Profesores Normalistas” un homenaje a la vocación que transformó Chile.

En una jornada marcada por la memoria, la emoción y el compromiso con la educación pública, se realizó el lanzamiento del libro Profesores Normalistas, historia de las escuelas formadoras de misioneros laicos para la educación chilena (1842–1974), obra del académico y Profesor Emérito de la Universidad de Chile, don Luis Riveros Cornejo.

Andrea Jaque

El evento tuvo lugar en el auditorio de la Universidad Arturo Prat sede Victoria y congregó a
autoridades universitarias, docentes, exalumnos normalistas y representantes de diversas
instituciones educativas.
El director de la Universidad, Juan Pablo López Pinilla, abrió la ceremonia destacando el valor
simbólico del lugar: “Estamos en un edificio patrimonial, herederos de una tradición que nos
llama a recuperar la pasión, la ética y el compromiso de los profesores normalistas. Ellos
transformaron la sociedad y hoy más que nunca necesitamos volver a mirar su legado”.
La presentación del libro estuvo a cargo de Carolina Ojeda, directora regional de la Dirección del
Trabajo, quien subrayó que “este es un espacio lleno de memoria. Los normalistas llegaron a
cada rincón de Chile con la certeza de que la educación abría horizontes. Este libro nos invita a
reflexionar sobre qué educación queremos para nuestros estudiantes y a leer con el corazón”.
Luis Riveros, autor de la obra, compartió su profunda admiración por los profesores normalistas,
inspirada por un tío formado en Ancud que dedicó su vida a enseñar y profesores que dedicaron
tiempo en enseñarle cuando era un niño. “No tuve el privilegio de ser normalista, pero siempre
me inquietó cómo eran esos maestros. Entrevistó a doce de ellos y entendió cuánto sacrificio
había detrás de su labor. “Antes, en los pueblos, los líderes eran el cura y el profesor normalista”,
relató con admiración.
Voces que mantienen viva la llama


Durante la mesa de diálogo que se desarrolló en la actividad, se escucharon testimonios que
dieron vida al espíritu del libro:
Eleodoro Salgado, profesor normalista, abogado y empresario, se preguntó con nostalgia:
“¿Por qué no replicar hoy el modelo normalista? Esa llama no debe apagarse. Nos formaron
para servir, para guiar, para transformar. No podemos olvidar eso”.
Dagoberto Bustamante, también profesor normalista, evocó con cariño a Waldo Orellana, figura
emblemática de la formación en Victoria: “Aquí, en esta sala, se respiraba mística. No estaba en
los programas, pero se heredaba. Leí el libro con deleite, porque nos conecta con lo más noble
de la educación pública”.
Eduardo Troncoso, presidente de la Agrupación de Ex Alumnos de la Escuela Normal de
Victoria, compartió un recuerdo que tocó a muchos: “Don Luis me hizo viajar 53 años atrás. Para
entrar a la Escuela Normal había que tener 13 o 14 años, ser de los mejores en las clases, tener
habilidades y vocación”. Manifestó que hoy se han perdido las actividades que formaban el alma.
Espero que esta universidad sea pionera en recuperar esa esencia.
Camilo Godoy alumno del Liceo Pablo Neruda de Temuco, nieto de profesores normalistas, dijo
estar presente en la actividad porque es consciente del legado y el poco reconocimiento por
parte de las instituciones, hacia los profesores normalistas. Él se dio cuenta del rol en formar el
espíritu crítico de los estudiantes, reconoció la excelencia de los métodos pedagógicos y habló

de las brechas entre la educación municipal y privada, pero destacó que en la educación pública
se tienen las ganas de hacer cambios.
Francisco Moya rindió homenaje a los “guachos y guachas” que dieron origen a la educación
pública: “En miserables ranchas nacieron las escuelas filantrópicas”. Finalizó con una frase: Hijo,
lo único que te puedo dejar es la educación, en el contexto de que educar es la mejor herencia.
Luis Maringer, con 70 años desde su egreso, compartió su tristeza cuando escuchó que la
educación no es atención preferente del Estado, “¿Cómo logramos que el Ministerio de
Educación sea robusto?” La educación no puede depender de voluntades pasajeras. Es el alma
de un país.


Un llamado urgente al compromiso educativo
Luis Riveros cerró la jornada con una reflexión crítica: “La inversión rápida ha liquidado la
vocación. Recoger el espíritu de las escuelas normales es posible y necesario. La educación no
es gasto, es inversión, compromiso y sacrificio. Hoy, eso está ausente del vocabulario político”.
El evento culminó con la entrega de un reconocimiento por parte del director de la universidad,
quien recibió una copia del libro de manos del autor. En conversación con el Diario Las Noticias
de Malleco, Luis Riveros expresó su gratitud: “Fue una actividad magnífica con la presencia de
los profesores Normalistas y eso me llena de orgullo, porque es un libro dedicado a su memoria,
un homenaje a ellos. Es una actividad muy significativa, muy universitaria, fue una instancia de
reflexión sobre el futuro de la educación y la necesidad de rescatar las raíces de la formación
normalista”
Profesores Normalistas no es solo un libro: es un acto de memoria, un llamado a la conciencia y
una invitación a re imaginar la educación desde la vocación, el compromiso y la esperanza.

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