Con septiembre se inicia una época en que el clima va mejorando, por ello familias y usuarios del popular balneario El Bajo, anhelan la recuperación de este espacio sobre todo para poder disfrutar de tardes de solaz y en medio de un paisaje natural desde donde se aprecian las imponentes estructuras de acero y hormigón que cruzan la honda quebrada del Malleco.
Cada año este lugar, junto a la naturaleza, enfrenta una realidad preocupante de contaminación y desorden, un problema que afecta no solo la imagen del sector, sino también su ecosistema.
Este espacio tan especial para la comunidad de Collipulli, debe ser cuidado y preservado por todos, no solo por las autoridades locales, sino también por cada uno de los visitantes.
En un esfuerzo por mejorar las condiciones del balneario, los funcionarios de Operaciones y Emergencias realizaron una jornada de limpieza y ordenamiento del lugar, logrando devolverle su esplendor y prepararlo para ser disfrutado en armonía con la naturaleza. Sin embargo, esta labor no es sostenible si no va acompañada de un compromiso colectivo.
Es fundamental que los ciudadanos tomen conciencia de su rol en la preservación de este espacio. Acciones simples como recoger la basura, evitar dejar botellas de vidrio tiradas y respetar las normas de convivencia son esenciales para mantener este popular balneario en buen estado.
El cuidado del entorno no solo es una responsabilidad de las autoridades, sino una tarea de todos los que disfrutan de este hermoso paraje.
Ahora, queda en manos de la comunidad conservarlo limpio y ordenado, para que futuras generaciones también puedan disfrutar de este valioso recurso natural.
El llamado es claro: cada acción cuenta, y es responsabilidad de todos cuidar este espacio.


