Andrea Jaque
Este avance marca un antes y un después en la salud infantil de la zona, al convertirse en el único
centro de este tipo en regiones, lo que subraya su relevancia y carácter pionero.
El proyecto, cuya inversión total asciende a 4.500 millones de pesos, fue posible gracias a la
articulación de distintos actores: Consejo Regional (Core): 1.700 millones aprobados. Municipalidad
de Temuco: 150 millones. Fundación Vivir Más Feliz: 2.650 millones, aporte que el consejero
Monsalves agradeció profundamente, señalando que sin este apoyo la obra no habría llegado a
término.
El diseño del TROI rompe con la imagen tradicional de un recinto médico. Su ambientación busca
que los pequeños pacientes sientan que ingresan a un jardín infantil más que a un hospital. Esta
propuesta arquitectónica y estética pretende suavizar el duro proceso de enfrentar tratamientos
oncológicos, ofreciendo un entorno cálido y amigable.
El edificio de dos pisos, con subterráneo, contará con áreas clínicas de primer nivel: Odontopediatría,
Pabellón de cirugía menor, Unidad de quimioterapia infantil, Equipamiento clínico especializado.
En cuanto a recursos humanos, la dotación está cubierta con personal que ya se encuentran en
proceso de capacitación, para garantizar atención especializada y de calidad.

Compromiso institucional
En el marco de la Comisión de Salud N°6, presidida por Gilda Mendoza, se realizó un recorrido por el
Hospital de Temuco junto a su director y profesionales de la salud, con el fin de identificar
necesidades urgentes en equipamiento y maquinaria. Monsalves subrayó que gran parte de los
equipos actuales están obsoletos y presentan constantes fallas, lo que pone en riesgo la vida de los
pacientes pese al esfuerzo médico.
El consejero enfatizó que estas demandas serán presentadas al gobernador René Saffirio, en donde
indica que no tiene dudas que serán acogidas con responsabilidad y prontitud. “Ante una necesidad
de salud, nadie podría restarse”, afirmó, destacando la importancia de reponer implementos para
asegurar la continuidad y calidad de la atención.
La recepción del TROI no sólo representa un logro arquitectónico y financiero, sino un símbolo de
esperanza y dignidad para cientos de familias que enfrentan la difícil batalla contra el cáncer infantil.
La Región de La Araucanía se posiciona así como referente en salud pediátrica especializada,
demostrando que la unión de voluntades puede transformar realidades y abrir caminos hacia un
futuro más justo y humano.

