Andrea Jaque
La instalación permitirá reducir la huella de carbono del recinto y enfrentar de manera
estratégica las alzas en los costos de la energía eléctrica. Al generar su propia energía
limpia, Yukatán asegura estabilidad en sus tarifas y protege a sus visitantes de los vaivenes
del mercado energético.
Innovación con economía circular
Uno de los aspectos más distintivos de la obra es su estructura de soporte, construida
reutilizando postes de concreto provenientes del tendido eléctrico que habían cumplido su
vida útil. Este gesto de economía circular demuestra que es posible innovar desde la base
de la construcción, transformando residuos en recursos y disminuyendo el impacto
ambiental.
Un ecosistema hacia el “Cero Residuos”
La inauguración de la planta solar se suma a un año de avances ambientales para Yukatán.
En enero, el complejo recibió el Sello S de Sustentabilidad Ambiental de Sernatur, validando
su transición hacia un modelo de turismo regenerativo.
Entre sus iniciativas destacan:
Gastronomía circular basada en productos locales, reduciendo la huella de
transporte.
Climatización de piscina mediante paneles termodinámicos y bombas de calor, que
aprovechan la energía del aire.
Sistema de reciclaje de vidrio, plásticos y aceite, entregado a empresas
especializadas.
Compostaje de residuos orgánicos, con la meta declarada de alcanzar el “cero
residuos”.
Próximas etapas: conectando el territorio
Con la planta ya en funcionamiento, el proyecto Corfo avanzará hacia la creación de un
modelo de turoperador local, pensado para turistas que recorren la zona en sus propios
vehículos. La propuesta busca articular rutas y experiencias que integren atractivos y
servicios de la provincia, fomentando un desarrollo turístico colaborativo y sostenible que
beneficie a toda la comunidad.
La puesta en marcha de esta planta solar no solo refuerza el compromiso ambiental de
Yukatán, sino que también proyecta a la zona como un referente en innovación turística.

