Nanette Andrade
Una verdadera calamidad es lo que viven los vecinos que habitan en la calle Julio Sepúlveda de
Angol, entre Lautaro y Prat debido a que cada cierto tiempo, las aguas negras del alcantarillado se
rebosan dentro de sus casas, pues insólitamente el sistema de drenaje pasa por el medio de los
livings de estas viviendas que en su mayoría, ahora funcionan como locales comerciales.
Frente a esta situación y ante insistentes denuncias de la señora Claudia Espinoza quien es una de
las afectadas, el concejal Mauricio Jiménez expuso el caso en la sesión del Concejo Municipal del
pasado martes, oportunidad en la que solicitó la intervención desde el Municipio para poder
ofrecer alguna solución a estos vecinos.
El concejal mencionó que esta “es una situación que para mí es algo nunca antes visto, porque en
estas casas, yo no sé cuántos años tendrán, más de 40, 50 años, en la calle Julio Sepúlveda, cómo
un alcantarillado pasa por el living. Yo expuse el caso, el señor alcalde ya lo recepcionó, el Concejo
Municipal igual, que se sorprendieron todos al ver la fotografía. Por este motivo, yo solicito a las
autoridades que tomen cartas en el asunto, que hagan algo para poder solucionarle el problema a
estas familias”.
Antecedentes
Los antecedentes que presenta la señora Claudia son dignos de asombro, pues ella cuenta que el
problema comenzó desde hace años, después de la construcción del Centro Cultural, “empezamos
con este problema de alcantarillado, las casas son muy, demasiado viejas, antes eran puras casas
de habitación y ahora está todo comercial. Desde ahí que empezamos de a poco, de a poco y cada
vez más, es más recurrente el tema del alcantarillado”.
Explicó la afectada, que todas las casas de la cuadra tienen ese problema, que se desprende del
hecho de que son una comunidad de desagüe “donde tenemos el alcantarillado que va por entre
medio de todas las casas. Todos tenemos el mismo problema”.
Y si bien en la mayoría de las casas ahora funcionan locales comerciales, hay otros vecinos
permanentes que sufren las mismas consecuencias, incluyendo sobre todo adultos mayores y
personas postradas. “Hay unas personas que son de tercera edad, unas abuelitas que están
postradas y viven ahí con esas condiciones, yo vivo con mi nieta, mi hijo, y al lado mío hay dos
casas más que vive un adulto mayor que también está postrado y tiene el mismo problema”.
$80 mil por cada destape
Hasta ahora no han logrado que les solucionen esta situación, aunque asegura que ha recurrido en
diversas oportunidades a hablar con las autoridades. Mientras tanto, deben pagar de forma
particular para que les destapen las alcantarillas, lo que les cuesta cada vez 80 mil pesos, que
antes pagaban una o dos veces al año, pero ahora está ocurriendo cada 2 meses.
Aguas Araucanía por su parte, les ha manifestado que no tienen injerencia en este problema, ya
que a ellos les corresponde el sistema de alcantarillado desde afuera de los domicilios hasta la
conexión con la red de alcantarillas, y la de estos vecinos está dentro de sus casas.
En todo caso, la señora Claudia junto a sus vecinos esperan que les puedan dar soluciones de una
vez por todas, ya que les preocupa que con el inicio de operaciones del nuevo edificio Consistorial,
la situación pueda empeorar.

