Andrea Jaque
Una seria denuncia dio a conocer el concejal de la comuna de Victoria, Camilo
Villablanca, tras constatarse graves irregularidades en un operativo oftalmológico
desarrollado los días 24, 25 y 26 de junio del presente año donde, según el edil, se
habrían comprometido 250 atenciones, pero solo se realizaron 175.
El procedimiento médico tenía un costo unitario de $28.500 por atención, lo que daba un
total de $7.125.000. Sin embargo, pese a no haberse cumplido con la totalidad de las
prestaciones, el pago se efectuó por la suma completa y de manera anticipada. La boleta
del prestador, según indica el concejal, fue emitida el mismo día en que comenzó el
operativo, lo que resulta altamente cuestionable considerando que las atenciones no se
habían concretado aún.
Villablanca, al solicitar la documentación correspondiente, no recibió una respuesta
satisfactoria. La directora del Cesfam, Camila Soto, afirmó que todo estaba en regla. No
obstante, en el marco de la Comisión de Salud del Concejo Municipal, que el propio
concejal preside, se confirmó que efectivamente hubo 75 atenciones menos de las
comprometidas. A lo anterior, se suma una nueva irregularidad: el funcionario encargado
de autorizar y firmar el pago se encontraba de vacaciones en la fecha del trámite, llamando
la atención que pudiera firmar la documentación.
Entre los asistentes a la sesión estuvo el equipo técnico oftalmológico, quienes en un
principio estaban excusados de participar. Finalmente, al comparecer, confirmaron lo
expuesto por Villablanca.
“El hecho es gravísimo”, señaló el edil, “porque se han pagado más de dos millones de
pesos por un servicio que no se otorgó. Aquí hay responsabilidades directas de quienes
deben resguardar los recursos municipales y simplemente no lo hicieron”. Agregó además
que “no solo se ha incumplido un contrato, sino que también se ha mentido, ya que la
directora validó un informe y un certificado que son erróneos”.
El caso ya fue denunciado ante la Fiscalía, por presunto dolo y el concejal anunció que
también será puesto en conocimiento de la Contraloría General de la República una vez
que se cuente con el acta oficial de la comisión.
Villablanca lamentó profundamente que este tipo de situaciones perjudiquen directamente
a los vecinos, quienes muchas veces deben esperar largos períodos para acceder a
atenciones médicas de especialidad.
Finalmente, el concejal cuestionó el silencio de la autoridad comunal frente a este hecho.
“En cualquier municipio, ante una situación así, la autoridad máxima se pronuncia. Aquí,
lamentablemente, hay un silencio permanente. Esto refleja un profundo desorden
administrativo y económico en la Municipalidad de Victoria. No podemos mirar al lado
como entidad fiscalizadora y seguiré ejerciendo esta labor en pro de la comuna”,
concluyó.

