Neimar Claret Andrade
Durante la madrugada de este miércoles 10 de enero, dejó de existir Julio Víctor Bernardo Villouta Carpinello, conocido cariñosamente por su familia como El Indio, luego de perder la batalla contra el cáncer.
Don Julio quien es nieto de Víctor Villouta, alcalde de Angol entre 1941 y 1960 y hoy es el homónimo de la Biblioteca Municipal que él mismo fundó, fue ingeniero eléctrico, profesor de la Escuela Industrial de Angol, emprendedor del rubro del transporte, dirigente de Malleco y bombero por 50 años, desempeñándose como intendente del Cuerpo de Bomberos tanto en su Angol natal (en donde además fue secretario general, miembro de la 3° Compañía y director honorario) como en La Serena en donde vivió por más de 20 años y en donde, en 2020, fue condecorado por la Municipalidad de La Serena por 40 años de servicio en la institución bomberil.
El superintendente del Cuerpo de Bomberos de Angol, Hernán Torres informó que como institución decretaron tres días de duelo y decidieron hacer el velatorio de don Julio en su sede principal, desde donde partirá este jueves el cortejo fúnebre, para ser sepultado con todos los honores de bomberos, a las 20:00 horas en el Cementerio Municipal.
Cecilia Villouta Carpinello, indicó que su hermano falleció a los 70 años después de una dolorosa enfermedad.
“Ha partido nuestro hermano mayor, el pilar, el fuerte, El Indio, porque eso era para nosotros desde chiquitita, El Indio y la verdad que con mucha pena, porque era un hombre con ganas de luchar, de seguir con una hermosa familia que constituyó con sus 5 hijos, con sus dos nietos y bueno, ahora agradecidos; yo como hermana doy las gracias por el hermano mayor que Dios me dio y ahora está reunido con nuestros padres, con nuestros abuelos, está gozando de la Gloria Eterna y sólo esperar que el Señor le dé el consuelo y la fortaleza a mis sobrinos, a mis sobrinos nietos, a mi cuñada, porque hay que aprender a vivir con esta llaguita que nos queda en el corazón a los que quedamos”.
Por su parte, su hijo Marcelo Villouta dijo que “la verdad es que como familia, creo que estamos pasando un momento en el que todo el mundo tiene un poco de pena. Lo que yo agradezco es que no tenemos desconsuelo, estamos tranquilos, muy agradecidos de que hemos podido estar juntos, de que la vida nos ha premiado con una buena familia. El amor es lo primero que nos junta y lo que yo creo que es la gran enseñanza de mi padre, que fue el servicio público en todo ámbito y el amor por la ciudad, por sus amigos y por todos a quienes se podía ayudar”.

