Andrea Jaque
La dirigente María Cid, acompañada por las socias Viviana Troncoso y Dellanira Medina, destacó el esfuerzo colectivo que permitió concretar esta iniciativa, gestionada durante más de cuatro años. “Es difícil, pero con empatía, vocación de servicio y firmeza en las decisiones, hemos ido cumpliendo metas y entregando resultados. Hoy celebramos un logro que nos llena de alegría”, señaló.
El proyecto, aprobado a través del DS 27 del Minvu y con recursos adicionales del concejo municipal, contempla una inversión de 320 millones de pesos. La nueva sede tendrá 150 m², distribuidos en dos salones, cocina equipada, oficina, hall de acceso, espacios comunes y cierre perimetral. La construcción se ejecutará en un plazo de 270 días.
La dirigente agradeció especialmente al alcalde Javier Jaramillo, al Director de Obras Adolfo Bravo, a Taudy Spuler encargada SECPLA y a todo el equipo municipal que colaboró en la gestión. “Sin su apoyo y profesionalismo, este sueño no sería posible”, afirmó.
El sector de Bajo Traiguén, donde se emplazará la sede, vive un proceso de transformación con nuevas poblaciones, áreas verdes y la pronta entrega de un Cecosf ampliado. Además, la junta de vecinos continúa impulsando la tercera etapa de la pavimentación de San Martín Norte, proyecto que busca mejorar la conectividad y calidad de vida de los residentes.
La reposición de la sede vecinal trae consigo sentimientos encontrados. Existe una profunda nostalgia al pensar en el espacio levantado con esfuerzo comunitario hace más de cuatro décadas, donde se forjaron recuerdos, encuentros y la identidad del barrio. Sin embargo, los vecinos reconocen que el paso del tiempo exige una renovación: mantener viva la memoria de lo construido, pero avanzar hacia un lugar más seguro, amplio y funcional, capaz de responder a las necesidades actuales de la comunidad.
Las socias también compartieron su entusiasmo. Dellanira Medina expresó su alegría por ver coronado el esfuerzo de tantos años, mientras que Viviana Troncoso subrayó la importancia de la sede como espacio vivo del barrio: “Aquí se realizan talleres, actividades del centro de madres y encuentros comunitarios. Es un lugar con mucho cariño y apego de la gente”.
La señora María Cid quiso expresar también su gratitud hacia cada uno de los vecinos que han confiado en su gestión y en la directiva. “Nada de esto sería posible sin la colaboración y el respaldo de nuestra comunidad”.
La reposición de la sede no sólo representa una mejora en infraestructura, sino también un reconocimiento al rol de las mujeres en la conducción y participación vecinal. En un barrio histórico, con gran presencia de adultos mayores, contar con dependencias adecuadas es clave para fortalecer la vida comunitaria y preservar el recuerdo de quienes levantaron este espacio con sus propias manos.

Dellanira Medina y María Cid

