Andrea Jaque
La iniciativa, impulsada por Nivaldo Cretton, creador del “Museo del Tiempo”, propone
mucho más que una mirada técnica al ferrocarril. Se trata de una invitación a comprender
el profundo impacto que tuvo este acontecimiento en la configuración social, económica y
urbana de Victoria. “Más allá de las características de construcción del viaducto del
Malleco, queremos destacar lo que significó para la ciudad que el tren llegara hasta aquí:
cómo transformó el comercio, la agricultura, el transporte de exportaciones y la vida
cotidiana de las personas”, señala Crettón.
El acto conmemorativo recorrerá el trayecto simbólico del presidente Balmaceda, quien
viajó en el tren inaugural hasta Victoria el mismo día en que se inauguró el viaducto del
Malleco. Al llegar, fue recibido con una gran celebración en la entonces Plaza de Armas,
hoy Plaza Ignacio Carrera Pinto, como gesto de gratitud por haber logrado que la línea
central pasara por la ciudad.
Este momento será recreado por un grupo de danza local, que caracterizará la llegada del
mandatario, evocando la emoción de aquel día en que Victoria se conectó al país por
rieles. La actividad, aunque breve en duración, promete ser intensa en contenido histórico
y emocional.
El tren que cambió la ciudad
La llegada del ferrocarril en 1890 no sólo trajo progreso: redibujó el mapa urbano. La calle
Pisagua, donde se instaló la primera estación, se convirtió en eje comercial, desplazando
el centro desde la calle Chorrillos. Surgieron hoteles emblemáticos, se construyó el
mercado y los domingos se transformaron en jornadas de encuentro comunitario en torno
al tren.
Este acto busca precisamente eso: que la comunidad conozca, valore y celebre esta parte
de su historia. Porque recordar es también reconocer el esfuerzo de quienes soñaron con
una ciudad conectada, pujante y viva.
La actividad está abierta a todo público. Una oportunidad única para reencontrarse con el
pasado, comprender el presente y proyectar el futuro con orgullo y memoria.

