Andrea Jaque
Con la presencia del Padre Superior Provincial de la Orden de la Merced en Chile, Ramón Villagrán, Padre Rector Fray Alfredo Guzmán, la Directora María Inés Mieres, apoderados e invitados, se vivió una ceremonia que fue mucho más que un acto formal, fue un momento de comunión, de gratitud y de esperanza.
La jornada se abrió con la solemnidad del Himno Nacional, seguido por la interpretación sentida de “Padre Amerindio” en las voces de los profesores Eduardo Astete y Elena Contreras, quienes, con su canto, tejieron un puente de melodías. Luego, la Escuela de Danza Victoria, dirigida por Camila Alarcón, nos regaló una delicada presentación titulada “Copos de nieve”, donde tres pequeñas estudiantes danzaron con ternura y gracia.
El momento central llegó con la bendición del Rincón Mariano, a cargo del Padre Provincial. En sus palabras, nos recordó la importancia de crear espacios de recogimiento en medio de lo cotidiano, especialmente en el mundo de la educación. “Todo es muy vertiginoso dijo, pero propiciemos en los más pequeños la riqueza de construir”.
Agradeció a quienes soñaron y trabajaron por este rincón, que se alza como un refugio espiritual para todo el colegio.
La presentación de la imagen de María fue el instante más conmovedor. No fue sólo una figura la que se develó, sino un símbolo vivo de fe y de vínculo. Las voces de los profesores Astete y Contreras volvieron a elevarse con el canto “Junto a ti, María”, envolviendo el ambiente en una atmósfera de energía.
Alexandra Mella, impulsora de esta iniciativa, compartió con emoción que lo que comenzó como un sueño personal hoy es una realidad compartida. “Deseaba que nuestros niños y niñas pudieran acercarse a la fe de manera sencilla y hoy, gracias al compromiso y al trabajo en equipo, ese sueño florece”, expresó. El Rincón Mariano será, desde ahora, un faro de luz en el caminar de nuestra comunidad educativa, un lugar donde detenernos, respirar hondo y sentir el abrazo amoroso de María.
Así, entre cantos, gestos y oración, quedó inaugurado este espacio sagrado. Que cada paso que les acerque a este lugar sea también un paso hacia el encuentro. Porque en medio del ruido del mundo, María sigue susurrando al corazón.

