Jesús Leonardo Núñez
Un nuevo incendio bautizado como Santa Ana, mantiene en riesgo a varios sectores entre las comunas de Lautaro y Curacautín. De hecho durante la tarde de este sábado la comunicación entre ambos territorios se volvió imposible.
El siniestro avanza tan fuerte y arropa tanto espacio, que logró ocupar varios kilómetros alrededor de la carretera nacional y hasta ahora no logra ser controlado por los equipos de emergencia. La poca visibilidad por la humanidad constituye un peligro latente para los conductores.
Solo en la tarde de este sábado ya van al menos dos alarmas de incendio en la zona, pero insistentemente en el sector Ñirca, a la altura del kilómetro 13, donde una extensa área de pastizales y bosque se encuentra combustionando. El viento y las condiciones meteorológicas representan un desafío adicional para las labores de control y extinción del fuego para los equipos de bomberos de ambas comunas y también para el voluntariado dispuesto por la Conaf. El fuego irremediablemente se ha vuelto de gran intensidad.
En ercilla hay una situación similar especialmente a la altura del sector Pidima. El fenómeno en esa zona es denominado San Ramón 6, donde los equipos de emergencias también están desarrollando una intensa labor de extinción de las llamas.
Serían un poco más de 100 hectáreas las arrasadas por el fuego pero el siniestro apenas está comenzando. En esa comuna por ahora una vivienda resultó destruida por el fuego y las autoridades regionales consideran que la situación es preocupante, al punto que ya se declaró en alerta roja.

